Llegados al lugar que le había dicho Di-s, construyó allí Abraham el altar, y dispuso la leña; luego ató a Isaac, su hijo, y le puso sobre el ara, encima de la leña.
De todos los animales puros tomarás para ti siete parejas, el macho con su hembra, y de todos los animales que no son puros, una pareja, el macho con su hembra.
Díjole: 'Toma a tu hijo, a tu único, al que amas, a Isaac, vete al país de Moria y ofrécele allí en holocausto en uno de los montes, el que yo te diga.'
Después lo tomarás de sus manos y lo quemarás en el altar junto al holocausto como calmante aroma ante Adonai. Es un manjar abrasado en honor de Adonai.