Al aspirar Adonai el calmante aroma, dijo en su corazón: 'Nunca más volveré al maldecir el suelo por causa del hombre, porque las trazas del corazón humano son malas desde su niñez, ni volveré a herir a todo ser viviente como lo he hecho.
Adonai no se avendrá a perdonarle. Porque la ira y el celo de Adonai se encenderán contra ese hombre, toda la imprecación escrita en este libro caerá sobre él, y Adonai borrará su nombre de debajo de los cielos.