Esaú se enemistó con Jacob a causa de la bendición con que le había bendecido su padre; y se dijo Esaú: 'Se acercan ya los días del luto por mi padre. Entonces mataré a mi hermano Jacob.'
Replicó Jacob: 'De ninguna manera. Si he hallado gracias a tus ojos, toma mi regalo de mi mano, ya que he visto tu rostro como quien ve el rostro de Di-s, y me has mostrado simpatía.