Oyó Di-s la voz del chico, y el Ángel de Di-s llamó a Agar desde los cielos y le dijo: '¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Di-s ha oído la voz del chico en donde está.
Dijo Adonai: 'Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos.
Contestó Moisés al pueblo: 'No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que Adonai os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás.
Después de estos sucesos fue dirigida la palabra de Adonai a Abram en visión, en estos términos: 'No temas, Abram. Yo soy para ti un escudo. Tu premio será muy grande.'
Adonai, Di-s de los cielos y Di-s de la tierra, que me tomó de mi casa paterna y de mi patria, y que me habló y me juró, diciendo: 'A tu descendencia daré esta tierra', él enviará su Ángel delante de ti, y tomarás de allí mujer para mi hijo.
Adonai se le apareció aquella noche y dijo: 'Yo soy el Di-s de tu padre Abraham.No temas, porque yo estoy contigo.Te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia por amor de Abraham, mi siervo.'
El ángel de Adonai se le apareció en forma de llama de fuego, en medio de una zarza. Vio que la zarza estaba ardiendo, pero que la zarza no se consumía.