Los del lugar le preguntaban por su mujer, y él decía: 'Es mi hermana.' En efecto, le daba reparo decir: 'Es mi mujer', no fuesen a matarle los del lugar por causa de Rebeca, ya que ella era de buen ver.
Dijo el Ángel: 'No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Di-s, ya que no me has negado tu hijo, tu único.'