Habla tú a los israelitas y diles: No dejéis de guardar mis sábados; porque el sábado es una señal entre yo y vosotros, de generación en generación, para que sepáis que yo, Adonai, soy el que os santifico.
Pues en seis días hizo Adonai el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo Adonai el día del sábado y lo hizo sagrado.