Dijo Adonai: 'Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos.
Oyó Di-s la voz del chico, y el Ángel de Di-s llamó a Agar desde los cielos y le dijo: '¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Di-s ha oído la voz del chico en donde está.
Y dijo: Alza los ojos, y verás que todos los machos que montan al rebaño son listados, pintos y salpicados. Es que he visto todo lo que Labán te ha hecho.
Si el Di-s de mi Padre, el Di-s de Abraham y el Padrino de Isaac no hubiese estado por mí, a fe que ahora me despacharas de vacío. Mi cuita y la fatiga de mis manos las ha visto Di-s y ha dado su fallo ayer noche.'
Ahora, pues, si realmente he hallado gracia a tus ojos, hazme saber tu camino, para que yo te conozca y halle gracia a tus ojos, y mira que esta gente es tu pueblo.'