Por tanto, di a los hijos de Israel: Yo soy Adonai; Yo os libertaré de los duros trabajos de los egipcios, os libraré de su esclavitud y os salvaré con brazo tenso y castigos grandes.
De la masa que habían sacado de Egipto cocieron tortas ázimas, porque no había fermentado todavía; pues al ser echados de Egipto no pudieron tomar víveres ni provisiones para el camino.
¿Algún dios intentó jamás venir a buscarse una nación de en medio de otra nación por medio de pruebas, señales, prodigios y guerra, con mano fuerte y tenso brazo, por grandes terrores, como todo lo que Adonai vuestro Di-s hizo con vosotros, a vuestros mismos ojos, en Egipto?
Dijo Adonai a Moisés: 'Todavía traeré una plaga más sobre Faraón y sobre Egipto; tras de lo cual os dejará marchar de aquí y cuando, por fin, os deje salir del país, él mismo os expulsará de aquí.
Respondió Adonai a Moisés: 'Ahora verás lo que voy a hacer con Faraón; porque bajo fuerte mano tendrá que dejarles partir y bajo fuerte mano él mismo los expulsará de su territorio.'
Y dijo Adonai a Moisés: 'Cuando vuelvas a Egipto, harás delante de Faraón todos los prodigios que yo he puesto en tu mano; yo, por mi parte, endureceré su corazón, y no dejará salir al pueblo.
Dijo, pues, Moisés al pueblo: 'Acordaos de este día en que salisteis de Egipto, de la casa de servidumbre, pues Adonai os ha sacado de aquí con mano fuerte; y no comáis pan fermentado.
Y esto te servirá como señal en tu mano, y como recordatorio ante tus ojos, para que la ley de Adonai esté en tu boca; porque con mano fuerte te sacó Adonai de Egipto.