Adonai apartará de ti toda enfermedad; no dejará caer sobre ti ninguna de esas malignas epidemias de Egipto que tú conoces, sino que se las enviará a todos los que te odian.
Y dijo: 'Si de veras escuchas la voz de Adonai, tu Di-s, y haces lo que es recto a sus ojos, dando oídos a sus mandatos y guardando todos sus preceptos, no traeré sobre ti ninguna de las plagas que envié sobre los egipcios; porque yo soy Adonai, el que te sana.'
Te amará, te bendecirá, te multiplicará, bendecirá el fruto de tu seno y el fruto de tu suelo, tu trigo, tu mosto, tu aceite, las crías de tus vacas y las camadas de tus rebaños, en el suelo que a tus padres juró que te daría.
Y ahora, Israel, ¿qué te pide tu Di-s, sino que temas a Adonai tu Di-s, que sigas todos sus caminos, que le ames, que sirvas a Adonai tu Di-s con todo tu corazón y con toda tu alma,
no escucharás las palabras de ese profeta o de ese vidente en sueños. Es que Adonai vuestro Di-s os pone a prueba para saber si verdaderamente amáis a Adonai vuestro Di-s con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.
Porque yo soy Adonai, vuestro Di-s; santificaos y sed santos, pues yo soy santo. No os haréis impuros con ninguno de esos bichos que se arrastran por el suelo.