Si hay junto a ti algún pobre de entre tus hermanos, en alguna de las ciudades de tu tierra que Adonai tu Di-s te da, no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano a tu hermano pobre,
se la devolverás a la puesta del sol, para que pueda acostarse en su manto. Así te bendecirá y habrás hecho una buena acción a los ojos de Adonai tu Di-s.