Maldito el hombre que haga un ídolo esculpido o fundido, abominación de Adonai, obra de manos de artífice, y lo coloque en un lugar secreto. - Y todo el pueblo dirá: Amén.
No haya entre vosotros hombre o mujer, familia o tribu, cuyo corazón se aparte hoy de Adonai vuestro Di-s para ir a servir a los dioses de esas naciones. No haya entre vosotros raíz que eche veneno o ajenjo.