Acuérdate de todo el camino que Adonai tu Di-s te ha hecho andar durante estos cuarenta años en el desierto para humillarte, probarte y conocer lo que había en tu corazón: si ibas o no a guardar sus mandamientos.
Y ahora, Israel, ¿qué te pide tu Di-s, sino que temas a Adonai tu Di-s, que sigas todos sus caminos, que le ames, que sirvas a Adonai tu Di-s con todo tu corazón y con toda tu alma,
a fin de que temas a Adonai tu Di-s, guardando todos los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, tú, tu hijo y tu nieto, todos los días de tu vida, y así se prolonguen tus días.
El día que estabas en el Horeb en presencia de Adonai tu Di-s, cuando Adonai me dijo: 'Reúneme al pueblo para que yo les haga oír mis palabras a fin de que aprendan a tenerme mientras vivan en el suelo y se las enseñen a sus hijos',
Dijo el Ángel: 'No alargues tu mano contra el niño, ni le hagas nada, que ahora ya sé que tú eres temeroso de Di-s, ya que no me has negado tu hijo, tu único.'
Contestó Moisés al pueblo: 'No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que Adonai os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás.
Y Adonai nos mandó que pusiéramos en práctica todos estos preceptos, temiendo a Adonai nuestro Di-s, para que fuéramos felices siempre y nos permitiera vivir como el día de hoy.