Los levitas se purificaron, lavaron sus vestidos, y Aarón los presentó como ofrenda mecida delante de Adonai; y Aarón hizo expiación por ellos para purificarlos.
Para esta purificación harás con ellos de la siguiente manera: los rociarás con agua lustral; se rasurarán ellos todo el cuerpo, lavarán sus vestidos y así quedarán purificados.
'Y al pueblo le dirás: Santificaos para mañana, que vais a comer carne, ya que os habéis lamentado a oídos de Adonai, diciendo: '¿Quién nos dará carne para comer? Mejor nos iba en Egipto.' Pues Adonai os va a dar carne, y comeréis.
El hombre puro rociará al impuro los días tercero y séptimo: el séptimo día le habrá limpiado de su pecado. Lavará el impuro sus vestidos, se lavará con agua, y será puro por la tarde.
todo lo que puede pasar por el fuego, lo pasaréis por el fuego y quedará puro. Pero será purificado con las aguas lustrales. Pero todo lo que no pueda pasar por el fuego lo pasaréis por las aguas.'