'He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: Al atardecer comeréis carne y por la mañana os hartaréis de pan; y así sabréis que yo soy Adonai, vuestro Di-s.'
Así dice Adonai: En esto conocerás que yo soy Adonai: Mira que voy a golpear con el cayado que tengo en la mano las aguas del Río, y se convertirán en sangre.
Porque yo soy Adonai, vuestro Di-s; santificaos y sed santos, pues yo soy santo. No os haréis impuros con ninguno de esos bichos que se arrastran por el suelo.
La chusma que se había mezclado al pueblo se dejó llevar de su apetito. También los israelitas volvieron a sus llantos diciendo: '¿Quién nos dará carne para comer?