y para que puedas contar a tu hijo, y al hijo de tu hijo, cómo me divertí con Egipto y las señales que realicé entre ellos, y sepáis que yo soy Adonai.'
Pero ten cuidado y guárdate bien, no vayas o olvidarte de estas cosas que tus ojos han visto, ni dejes que se aparten de tu corazón en todos los días de tu vida; enséñaselas, por el contrario, a tus hijos y a los hijos de tus hijos.
Y cuando el día de mañana te pregunte tu hijo: '¿Qué significa esto?', le dirás: 'Con mano fuerte nos sacó Adonai de Egipto, de la casa de servidumbre.'
Así dice Adonai: En esto conocerás que yo soy Adonai: Mira que voy a golpear con el cayado que tengo en la mano las aguas del Río, y se convertirán en sangre.
Yo endureceré el corazón de Faraón, y os perseguirá; pero yo manifestaré mi gloria a costa de Faraón y de todo su ejército, y sabrán los egipcios que yo soy Adonai.' Así lo hicieron.