Durante este largo período murió el rey de Egipto; los israelitas, gimiendo bajo la servidumbre, clamaron, y su clamor, que brotaba del fondo de su esclavitud, subió a Di-s.
Oyó Di-s la voz del chico, y el Ángel de Di-s llamó a Agar desde los cielos y le dijo: '¿Qué te pasa, Agar? No temas, porque Di-s ha oído la voz del chico en donde está.