Trabajad no por la comida que perece, mas por la que permanece para vida eterna, la que os dará el Hijo del hombre(o). Porque a éste señaló(p) Dios el Padre”.
Y cualquiera que dejare casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras por mi nombre, recibirá ciento por uno(w) y poseerá la vida eterna.
Y Jesús les dijo: 'En verdad os digo, que vosotros, que me habéis seguido, cuando en la regeneración(u) se sentará el Hijo del hombre en el trono de su majestad, os sentaréis también vosotros sobre doce sillas, para juzgar a las doce tribus de Israel(v).
Porque un ángel del Señor descendía en cierto tiempo a la piscina, y se movía el agua(d). Y el que primero entraba en la piscina después del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.