Mirad pues por vosotros, no sea que vuestros corazones se carguen de glotonería, y de embriaguez, y de los afanes de esta vida, y que venga de repente(v) sobre vosotros aquel día;
Y la que cayó entre espinas, estos son los que la oyeron, pero después en lo sucesivo quedan ahogados de los afanes, y de las riquezas, y deleites de esta vida, y no llevan fruto.
Pero Marta estaba afanada(f) de continuo en las haciendas de la casa. La cual se presentó, y dijo: 'Señor, ¿no ves, como mi hermana me ha dejado sola para servir? Dile, pues, que me ayude'.