Referencias Cruzadas

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Santiago 4:7

Biblia de Jerusalen

Someteos, pues, a Dios; resistid al Diablo y él huirá de vosotros.

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32 Referencias Cruzadas  

ni deis ocasión al Diablo.


Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios para que, llegada la ocasión, os ensalce;


Además, teníamos a nuestros padres según la carne, que nos corregían, y les respetábamos. ¿No nos someteremos mejor al Padre de los espíritus para vivir?


Pues desconociendo la justicia de Dios y empeñándose en establecer la suya propia, no se sometieron a la justicia de Dios.


decid a Dios: ¡Qué terribles tus obras! Por la grandeza de tu fuerza, tus enemigos vienen a adularte;


dijo: «Desnudo salí del seno de mi madre, desnudo allá retornaré. Yahveh dio, Yahveh quitó: ¡Sea bendito el nombre de Yahveh!»


Ahora, no endurezcáis vuestra cerviz como vuestros padres; dad la mano a Yahveh, venid a su santuario, que él ha santificado para siempre; servid a Yahveh, vuestro Dios, y se apartará de vosotros el furor de su ira.


Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;=y hallaréis descanso para vuestras almas.=


Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo.


Sed sumisos, a causa del Señor, a toda institución humana: sea al rey, como soberano,


Y si él dice: “No me has agradado”, que me haga lo que mejor le parezca.»


Todo esto le sobrevino al rey Nabucodonosor.


(31) Increpa a la bestia del cañaveral, a la manada de toros y novillos de los pueblos. ¡Que se sometan con lingotes de plata! ¡Dispersa a los pueblos que fomentan la guerra!


Entonces Samuel se lo manifestó todo, sin ocultarle nada; Elí dijo: «El es Yahveh. Que haga lo que bien le parezca.»


Di al rey y a la Gran Dama: Humillaos, sentaos, porque ha caído de vuestras cabezas vuestra diadema preciosa.


pues dice la Escritura:=¡Por mi vida!,=dice el Señor,=que toda rodilla se doblará ante mí, y toda lengua bendecirá a Dios.=


«Así pues, rey Agripa, no fui desobediente a la visión celestial,


Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.»


Los habitantes todos de la tierra ante él, como si no contaran, hace lo que quiere con el ejército del cielo y con los habitantes de la tierra. Nadie puede detener su mano o decirle: “¿Qué haces?”


Por eso, tomad las armas de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y después de haber vencido todo, manteneros firmes.





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