Referencias Cruzadas

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Salmos 86:5

Biblia de Jerusalen

Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;

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32 Referencias Cruzadas  

Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia.


Yahveh pasó por delante de él y exclamó: «Yahveh, Yahveh, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,


No quisieron oír, no recordaron los prodigios que con ellos hiciste; endurecieron la cerviz y se obstinaron en volver a Egipto y a su servidumbre. Pero tú eres el Dios de los perdones, clemente y entrañable, tardo a la cólera y rico en bondad. ¡No los desamparaste!


Clemente y compasivo es Yahveh, tardo a la cólera y lleno de amor;


=Y todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.=


=Qof.=cerca está Yahveh de los que le invocan, de todos los que le invocan con verdad.


Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad,


=Tet.=Bueno y recto es Yahveh; por eso muestra a los pecadores el camino;


aguarde Israel a Yahveh. Porque con Yahveh está el amor, junto a él abundancia de rescate;


Jesús le respondió: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: “Dame de beber”, tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.»


¿Qué Dios hay como tú, que quite la culpa y pase por alto el delito del Resto de tu heredad? No mantendrá su cólera por siempre pues se complace en el amor;


Al Señor Dios nuestro, la piedad y el perdón, porque nos hemos rebelado contra él,


Así dice el Señor Yahveh: Me dejaré todavía buscar por la casa de Israel, para hacer por ellos esto: multiplicarlos como un rebaño humano,


Así dice el Señor Yahveh: El día que yo os purifique de todas vuestras culpas, repoblaré las ciudades y las ruinas serán reconstruidas;


Llámame y te responderé y mostraré cosas grandes, inaccesibles, que desconocías.


Tú, que eres bueno y bienhechor, enséñame tus preceptos.


y oró a Yahveh diciendo: «¡Ah, Yahveh!, ¿no es esto lo que yo decía cuando estaba todavía en mi tierra? Fue por eso por lo que me apresuré a huir a Tarsis. Porque bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y misericordioso, tardo a la cólera y rico en amor, que se arrepiente del mal.


Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.


Mas el perdón se halla junto a ti, para que seas temido.


(17) ¡Respóndeme, Yahveh, pues tu amor es bondad; en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;


(8) oh Dios, ¡qué precioso tu amor! Por eso los hijos de Adán, a la sombra de tus alas se cobijan.


Pero Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amo,


=Del maestro de coro. Poema. De David.=Cuando el edomita Doeg vino a avisar a Saúl diciéndole: «David ha entrado en casa de Ajimélek.»=¿Por qué te glorías del mal, héroe de infamia? Todo el día


e invócame en el día de la angustia, te libraré y tú me darás gloria.»


(15) ¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!


El, que todas tus culpas perdona, que cura todas tus dolencias,





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