Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 68:18

Biblia de Jerusalen

(19) Tú has subido a la altura, conduciendo cautivos, has recibido tributo de hombres, hasta los rebeldes para que Yahveh Dios tuviera una morada.

Ver Capítulo Copiar

47 Referencias Cruzadas  

Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios con los hombres. Pondrá=su morada entre ellos y ellos serán=su=pueblo=y él=Dios - con - ellos,=será su Dios.


¿Qué conformidad entre el santuario de Dios y el de los ídolos? Porque nosotros somos santuario de Dios vivo, como dijo Dios:=Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo.=


Despierta, Débora, despierta! ¡Despierta, despierta, entona un cantar! ¡Animo! ¡Arriba, Baraq! ¡Apresa a los que te apresaron, hijo de Abinoam!


que, habiendo ido al cielo, está a la diestra de Dios, y le están sometidos los Ángeles, las Dominaciones y las Potestades.


quedaron todos llenos del Espíritu Santo y se pusieron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía expresarse.


Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré:


Jesús le respondió: «Si alguno me ama, guardará mi Palabra, y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada en él.


(6) Sube Dios entre aclamaciones, Yahveh al clangor de la trompeta:


¿Quién subirá al monte de Yahveh?, ¿quién podrá estar en su recinto santo?


Porque en él reside toda la Plenitud de la Divinidad corporalmente,


abandonó la morada de Silo, la tienda en que habitaba entre los hombres.


en el cual están ocultos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia.


mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros.


Pero ¿es que verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido!


La explicación del misterio de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha y de los siete candeleros de oro es ésta: las siete estrellas son los Ángeles de las siete Iglesias, y los siete candeleros son las siete Iglesias.


Este es el punto capital de cuanto venimos diciendo, que tenemos un Sumo Sacerdote tal, que se=sentó a la diestra=del trono de la Majestad en los cielos,


adonde entró por nosotros como precursor Jesús, hecho, a=semejanza de Melquisedec,=Sumo=Sacerdote para siempre.=


Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos - Jesús, el Hijo de Dios - mantengamos firmes la fe que profesamos.


el cual, siendo resplandor de su gloria e impronta de su sustancia, y el que sostiene todo con su palabra poderosa, después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas,


Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Jesús, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo.»


a éste, que fue entregado según el determinado designio y previo conocimiento de Dios, vosotros le matasteis clavándole en la cruz por mano de los impíos;


Y sucedió que, mientras los bendecía, se separó de ellos y fue llevado al cielo.


«Mirad, y voy a enviar sobre vosotros la Promesa de mi Padre. Por vuestra parte permaneced en la ciudad hasta que seáis revestidos de poder desde lo alto.»


y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.


Jesús resucitó en la madrugada, el primer día de la semana, y se apareció primero a María Magdalena, de la que había echado siete demonios.


Id, pues, a aprender qué significa aquello de:=Misericordia quiero, que no sacrificio.=Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.»


El perímetro total será de dieciocho mil codos. Y en adelante el nombre de la ciudad será: «Yahveh está allí.»


Que así dice el Excelso y Sublime, el que mora por siempre y cuyo nombre es Santo. «En lo excelso y sagrado yo moro, y estoy también con el humillado y abatido de espíritu, para avivar el espíritu de los abatidos, para avivar el ánimo de los humillados.


Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.


Que te rodee la asamblea de las naciones, y tú en lo alto vuélvete hacia ella.


Dijo: Ha venido Yahveh del Sinaí. Para ellos desde Seír se ha levantado, ha iluminado desde el monte Parán. Con él las miríadas de Cadés, Ley de fuego en su diestra para ellos.


Ya da Yahveh la voz delante de su ejército, porque sus batallones son inmensos, porque es fuerte el ejecutor de su palabra, porque es grande el Día de Yahveh, y muy terrible: ¿quién lo soportará?





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios