Referencias Cruzadas

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Salmos 60:5

Biblia de Jerusalen

(7) Para que tus amados salgan libres, ¡salva con tu diestra, respóndenos!

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19 Referencias Cruzadas  

haz gala de tus gracias, tú que salvas a los que buscan a tu diestra refugio contra los que atacan.


No temas, que contigo estoy yo; no receles, que yo soy tu Dios. Yo te he robustecido y te he ayudado, y te tengo asido con mi diestra justiciera.


(36) Tú me das tu escudo salvador, (tu diestra me sostiene), tu cuidado me exalta,


Tu diestra, Yahveh, relumbra por su fuerza; tu diestra, Yahveh, aplasta al enemigo.


Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.»


¿Por qué retraes tu mano, y en tu seno retienes escondida tu diestra?


(14) ¡Con Dios hemos de hacer proezas, y él hollará a nuestros adversarios!


Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»


¿Qué hace mi amada en mi Casa?; su obrar ¿no es pura doblez? ¿Es que los votos y la carne consagrada harán pasar de ti tu desgracia? Entonces sí que te regocijarías.


En vano madrugáis a levantaros, el descanso retrasáis, los que coméis pan de fatigas, cuando él colma a su amado mientras duerme.


(9) «Se confió a Yahveh, ¡pues que él le libre, que le salve, puesto que le ama!»


(7) Ahora conozco que Yahveh dará la salvación a su ungido; desde su santo cielo le responderá con las proezas victoriosas de su diestra.


Para Benjamín dijo: Querido de Yahveh, en seguro reposa junto a El, todos los días le protege, y entre sus hombros mora.


Tú que amas a los antepasados, todos los santos están en tu mano. Y ellos, postrados a tus pies, cargados están de tus palabras.


Tú que me has hecho ver tantos desastres y desgracias, has de volver a recobrarme. Vendrás a sacarme de los abismos de la tierra,


(10) Y yo lo anunciaré por siempre, salmodiaré para el Dios de Jacob;


¡Despierta, despierta! ¡Levántate, Jerusalén! Tú, que has bebido de mano de Yahveh la copa de su ira. El cáliz del vértigo has bebido hasta vaciarlo.





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