Referencias Cruzadas

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Salmos 47:5

Biblia de Jerusalen

(6) Sube Dios entre aclamaciones, Yahveh al clangor de la trompeta:

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26 Referencias Cruzadas  

(34) para el que cabalga los cielos, los antiguos cielos:=Pausa.=ved que lanza él su voz, su voz potente!


El Señor mismo, a la orden dada por la voz de un arcángel y por la trompeta de Dios, bajará del cielo, y los que murieron en Cristo resucitarán en primer lugar.


En un instante, en un pestañear de ojos, al toque de la trompeta final, pues sonará la trompeta, los muertos resucitarán incorruptibles y nosotros seremos transformados.


Alabadle con clangor de cuerno, alabadle con arpa y con cítara,


Entonces despertó el Señor como un durmiente, como un bravo vencido por el vino;


David y toda la casa de Israel hacían subir el arca de Yahveh entre clamores y resonar de cuernos.


Cuando el cuerno de carnero suene (cuando oigáis la voz de la trompeta), todo el pueblo prorrumpirá en un gran clamoreo y el muro de la ciudad se vendrá abajo. Y el pueblo se lanzará al asalto cada uno por frente a sí.»


No he divisado maldad en Jacob, ni he descubierto infortunio en Israel. Yahveh su Dios está con él, y en él se oye proclamar a un rey.


Tocó el séptimo Ángel... Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que decían: «Ha llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.»


Y sin duda alguna, grande es el Misterio de la piedad: El ha sido manifestado en la carne, justificado en el Espíritu, visto de los Ángeles, proclamado a los gentiles, creído en el mundo, levantado a la gloria.


con las trompetas y al son del cuerno aclamad ante la faz del rey Yahveh.


(4) tocad la trompeta al nuevo mes, a la luna llena, el día de nuestra fiesta!


Y con ellos, Hemán y Yedutún, que hacían sonar trompetas, címbalos e instrumentos para los cánticos de Dios. Los hijos de Yedutún eran porteros.


sobre los olivares y los sicómoros que había en la Tierra Baja, Báal Janán, de Guéder; sobre los almacenes de aceite, Joás;


Joab, hijo de Sarvia, comenzó a hacer el censo, pero no lo acabó; pues con ese motivo la Cólera descargó sobre Israel, por eso su número no alcanza el número de los Anales del rey David.


Aquel día alcé mi mano hacia ellos jurando sacarlos del país de Egipto hacia una tierra que había explorado para ellos, que mana leche y miel, la más hermosa de todas las tierras.


Ha jurado Yahveh por el orgullo de Jacob: ¡Jamás he de olvidar todas sus obras!


He aquí que yo voy a romper vuestro brazo, os echaré estiércol a la cara, el estiércol de vuestras fiestas, y seréis aventados con él.





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