Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Salmos 22:15

Biblia de Jerusalen

(16) Está seco mi paladar como una teja y mi lengua pegada a mi garganta; tú me sumes en el polvo de la muerte.

Ver Capítulo Copiar

22 Referencias Cruzadas  

Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice:=«Tengo sed.»=


(4) Estoy exhausto de gritar, arden mis fauces, mis ojos se consumen de esperar a mi Dios.


Por eso le daré su parte entre los grandes y con poderosos repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y con los rebeldes fue contado, cuando él llevó el pecado de muchos, e intercedió por los rebeldes.


(22) Veneno me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre.


(11) Me traquetea el corazón, las fuerzas me abandonan, y la luz misma de mis ojos me falta.


Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;


Escondes tu rostro y se anonadan, les retiras su soplo, y expiran y a su polvo retornan.


Pero Jesús, dando de nuevo un fuerte grito, exhaló el espíritu.


El corazón alegre mejora la salud; el espíritu abatido seca los huesos.


La voz de los jefes se ahogaba, su lengua se pegaba al paladar.


Muchos de los que duermen en el polvo de la tierra se despertarán, unos para la vida eterna, otros para el oprobio, para el horror eterno.


=Dálet.=La lengua del niño de pecho se pega de sed al paladar; los pequeñuelos piden pan: no hay quien se lo reparta.


(10) ¿Qué ganancia en mi sangre, en que baje a la fosa? ¿Puede alabarte el polvo, anunciar tu verdad?


a una expiraría toda carne, el hombre al polvo volvería.


Recuerda que me hiciste como se amasa el barro, y que al polvo has de devolverme.


Replicó Abraham: «¡Mira que soy atrevido de interpelar a mi Señor, yo que soy polvo y ceniza!


Con el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas al suelo, pues de él fuiste tomado. Porque eres polvo y al polvo tornarás.»


¿Y por qué no toleras mi delito y dejas pasar mi falta? Pues ahora me acostaré en el polvo, me buscarás y ya no existiré.


Todos hemos de morir; como el agua que se derrama en tierra no se vuelva a recoger, así Dios no vuelve a conceder la vida. Que el rey elija medios para que el proscrito no siga alejado de él.


Bajo mi piel mi carne cae podrida, mis huesos se desnudan como dientes.


Y ahora en mí se derrama mi alma, me atenazan días de aflicción.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios