Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Romanos 2:10

Biblia de Jerusalen

en cambio, gloria, honor y paz a todo el que obre el bien; al judío primeramente y también al griego;

Ver Capítulo Copiar

45 Referencias Cruzadas  

el producto de la justicia será la paz, el fruto de la equidad, una seguridad perpetua.


Yahveh, tú nos pondrás a salvo, que también llevas a cabo todas nuestras obras.


Yahveh te muestre su rostro y te conceda la paz.»


a fin de que la calidad probada de vuestra fe, más preciosa que el oro perecedero que es probado por el fuego, se convierta en motivo de alabanza, de gloria y de honor, en la Revelación de Jesucristo.


¿Hay entre vosotros quien tenga sabiduría o experiencia? Que muestre por su buena conducta las obras hechas con la dulzura de la sabiduría.


Pues las tendencias de la carne son muerte; mas las del espíritu, vida y paz,


a los que, por la perseverancia en el bien busquen gloria, honor e inmortalidad: vida eterna;


a fin de iluminar=a los que habitan en tinieblas y sombras de muerte=y guiar nuestros pasos por el=camino de la paz.»=


Reconcíliate con él y haz la paz: así tu dicha te será devuelta.


¿Ves cómo la fe cooperaba con sus obras y, por las obras, la fe alcanzó su perfección?


Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión tienen valor, sino solamente la fe que actúa por la caridad.


Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por nuestro Señor Jesucristo,


Tribulación y angustia sobre toda alma humana que obre el mal: del judío primeramente y también del griego;


Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.»


Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.


En cambio el fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, fidelidad,


El Dios de la esperanza os colme de todo gozo y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo.


Que el Reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.


a fin de dar a conocer la riqueza de su gloria con los objetos de misericordia que de antemano había preparado para gloria:


O ¿es que el alfarero no es dueño de hacer de una misma masa unas vasijas para usos nobles y otras para usos despreciables?


sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato.


Si alguno me sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también mi servidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará.


Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles;


diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.


Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá.


y les dijo: «El que reciba a este niño en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, recibe a Aquel que me ha enviado; pues el más pequeño de entre vosotros, ése es mayor.»


Si la casa es digna, llegue a ella vuestra paz; mas si no es digna, vuestra paz se vuelva a vosotros.


He aquí que yo les aporto su alivio y su medicina. Los curaré y les descubriré una corona de paz y seguridad.


poniendo alabanza en los labios: ¡Paz, paz al de lejos y al de cerca! - dice Yahveh -. Yo le curaré.»


No hay paz para los malvados, dice Yahveh.


¡Si hubieras atendido a mis mandatos, tu dicha habría sido como un río y tu victoria como las olas del mar!


El malo consigue un jornal falso; el que siembra justicia, un salario verdadero.


Conmigo están la riqueza y la gloria, la fortuna sólida y la justicia.


Observa al perfecto, mira al íntegro: hay descendencia para el hombre de paz;


Yahveh da el poder a su pueblo, Yahveh bendice a su pueblo con la paz.


El que ando sin tacha, y obra la justicia; que dice la verdad de corazón,


Por eso - palabra de Yahveh, Dios de Israel - yo había dicho que tu casa y la casa de tu padre andarían siempre en mi presencia, pero ahora - palabra de Yahveh - me guardaré bien de ello. Porque a los que me honran, yo les honro, pero los que me desprecian son viles.


Y cuando aparezca el Mayoral, recibiréis la corona de gloria que no se marchita.


Os dejo la paz, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo. No se turbe vuestro corazón ni se acobarde.


Sí, con alegría saldréis, y en paz seréis traídos. Los montes y las colinas romperán ante vosotros en gritos de júbilo, y todos los árboles del campo batirán palmas.


Al Rey de los siglos, al Dios inmortal, invisible y único, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.


=Le hiciste por un poco inferior a los ángeles; de gloria y honor le coronaste.=





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios