Referencias Cruzadas

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Números 23:19

Biblia de Jerusalen

No es Dios un hombre, para mentir, ni hijo de hombre, para volverse atrás. ¿Es que él dice y no hace, habla y no lo mantiene?

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36 Referencias Cruzadas  

(Y la Gloria de Israel no miente ni se arrepiente, porque no es un hombre para arrepentirse).


toda dádiva buena y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, en quien no hay cambio ni sombra de rotación.


Que yo, Yahveh, no cambio, y vosotros, hijos de Jacob, no termináis nunca.


para que, mediante dos cosas inmutables por las cuales es imposible que Dios mienta, nos veamos más poderosamente animados los que buscamos un refugio asiéndonos a la esperanza propuesta,


con la esperanza de vida eterna, prometida desde toda la eternidad por Dios que no miente,


Que los dones y la vocación de Dios son irrevocables.


El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.


Porque es aún visión para su fecha, aspira ella al fin y no defrauda; si se tarda, espérala, pues vendrá ciertamente, sin retraso.


(36) una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir!


No daré curso al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraím, porque soy Dios, no hombre; en medio de ti yo soy el Santo, y no vendré con ira.


Otorga fidelidad a Jacob amor a Abraham, como juraste a nuestros padres, desde los días de antaño.


Y aun esto es poco a tus ojos, oh Dios, que hablas también a la casa de tu siervo para el futuro lejano y me miras como si fuera un hombre distinguido, oh Yahveh Dios.


No es que haya fallado la palabra de Dios. Pues no todos los descendientes de Israel son Israel.


si somos infieles, él permanece fiel, pues no puede negarse a sí mismo.


mientras éste lo fue bajo juramento por Aquel que le dijo:=«Juró el Señor y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre» -=


¿Pensáis que la Escritura dice en vano: Tiene deseos ardientes el espíritu que él ha hecho habitar en nosotros?


Mira que yo estoy contigo; te guardaré por doquiera que vayas y te devolveré a este solar. No, no te abandonaré hasta haber cumplido lo que te he dicho.»


Yo, Yahveh, he hablado. Eso es lo que haré con toda esta comunidad perversa, amotinada contra mí. En este desierto no quedará uno: en él han de morir.»


El entonó su trova diciendo: «Levántate, Balaq, y escucha, prestame oídos, hijo de Sippor.


(35) «No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios;


Lo ha jurado Yahveh y no ha de retractarse: «Tú eres por siempre sacerdote, según el orden de Melquisedec.»


Del resto de los arqueros, de los paladines, de los bravos de los hijos de Quedar, quedarán pocos, porque Yahveh, Dios de Israel, lo ha dicho.»


Pero también él es sabio, hará venir el mal, y no retirará sus palabras; se levantará contra la casa de los malhechores y contra la ayuda de los que obran la iniquidad.


La hierba se seca, la flor se marchita, mas la palabra de nuestro Dios permanece por siempre.


Yo llamo del Oriente un ave rapaz de un país lejano al hombre en quien pensé. Tal como lo he dicho, así se cumplirá; como lo he planeado, así lo haré.


así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.


Por eso ha de enlutarse la tierra, y se oscurecerán los cielos arriba; pues tengo resuelta mi decisión y no me pesará ni me volveré atrás de ella.


Aún estaban estas palabras en la boca del rey, cuando una voz cayó del cielo: «¡A ti se te habla, rey Nabucodonosor! La realeza se te ha ido.


Reside en esta tierra, y yo te asistiré y bendeciré; porque a ti y a tu descendencia he de dar todas estas tierras, y mantendré el juramento que hice a tu padre Abraham.


No falló una sola de todas las espléndidas promesas que Yahveh había hecho a la casa de Israel. Todo se cumplió.


Ese día cumpliré contra Elí todo cuanto he dicho contra su casa, desde el principio hasta el fin.


Los de Jeroboam que mueran en la ciudad serán comidos por los perros, y los que mueran en el campo, serán comidos por las aves del cielo, porque ha hablado Yahveh.”


El escudero, sobre cuyo brazo se apoyaba el rey, respondió al hombre de Dios y le dijo: «Aunque Yahveh abriera ventanas en el cielo ¿podría ocurrir tal cosa?» Respondió: «Con tus ojos lo verás, pero no lo comerás.»


Esta fue la palabra de Yahveh, la que habló a Jehú diciendo: «Tus hijos hasta la cuarta generación se sentarán en el trono de Israel.» Y así fue.


(10) ¿Se habrá olvidado Dios de ser clemente, o habrá cerrado de ira sus entrañas?=Pausa.=


Juró Yahveh a David, verdad que no retractará: «El fruto de tu seno asentaré en tu trono.





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