Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Mateo 4:3

Biblia de Jerusalen

Y acercándose el tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes.»

Ver Capítulo Copiar

34 Referencias Cruzadas  

Por lo cual también yo, no pudiendo soportar ya más, le envié para tener noticias de vuestra fe, no fuera que el Tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo quedara reducido a nada.


No temas por lo que vas a sufrir: el Diablo va a meter a algunos de vosotros en la cárcel=para que seáis tentados,=y sufriréis una tribulación de=diez días.=Manténte fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.


Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»


Que no haya ningún fornicario o impío como Esaú, que por una comida=vendió su primogenitura.=


Los israelitas les decían: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos de Yahveh en la tierra de Egipto cuando nos sentábamos junto a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta hartarnos! Vosotros nos habéis traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea.»


y en seguida se puso a predicar a Jesús en las sinagogas: que él era el Hijo de Dios.


Le llevó a Jerusalén, y le puso sobre el alero del Templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo;


Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan.»


Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo: «Verdaderamente eres Hijo de Dios.»


Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.»


Pero Jesús seguía callado. El Sumo Sacerdote le dijo: «Yo te conjuro por Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios.»


Comienzo del Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.


Y los espíritus inmundos, al verle, se arrojaban a sus pies y gritaban: «Tú eres el Hijo de Dios.»


y gritó con gran voz: «¿Qué tengo yo contigo, Jesús, Hijo de Dios Altísimo? Te conjuro por Dios que no me atormentes.»


El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.


Salían también demonios de muchos, gritando y diciendo: «Tú eres el Hijo de Dios.» Pero él, conminaba y no les permitía hablar, porque sabían que él era el Cristo.


Dijeron todos: «Entonces, ¿tú eres el Hijo de Dios?» El les dijo: «Vosotros lo decís: Yo soy.»


Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.»


Le respondió Natanael: «Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»


Jesús se enteró de que le habían echado fuera y, encontrándose con él, le dijo: «¿Tú crees en el Hijo del hombre?»


Estas han sido escritas para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo tengáis vida en su nombre.


Porque el Hijo de Dios, Cristo Jesús, a quien os predicamos Silvano, Timoteo y yo, no fue sí y no; en él no hubo más que sí.


y no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí; la vida que vivo al presente en la carne, la vivo en la fe del Hijo de Dios que me amó y se entregó a sí mismo por mí.


Teniendo, pues, tal Sumo Sacerdote que penetró los cielos - Jesús, el Hijo de Dios - mantengamos firmes la fe que profesamos.


sin padre, ni madre, ni genealogía, sin comienzo de días, ni fin de vida, asemejado al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.


Quien comete el pecado es del Diablo, pues el Diablo peca desde el principio. El Hijo de Dios se manifestó para deshacer las obras del Diablo.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios