Referencias Cruzadas

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Marcos 10:17

Biblia de Jerusalen

Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

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28 Referencias Cruzadas  

a los que, por la perseverancia en el bien busquen gloria, honor e inmortalidad: vida eterna;


Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: «Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?»


los sacó fuera y les dijo: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?»


Al oír esto, dijeron con el corazón compungido a Pedro y a los demás apóstoles: «¿Qué hemos de hacer, hermanos?»


«Ahora os encomiendo a Dios y a la Palabra de su gracia, que tiene poder para construir el edificio y daros la herencia con todos los santificados.


Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.»


Entonces dirá el Rey a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, recibid la herencia del Reino preparado para vosotros desde la creación del mundo.


Cuando llegaron donde la gente, se acercó a él un hombre que, arrodillándose ante él,


Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y que yo le resucite el último día.»


Ante esto, el rey Darío firmó el edicto de prohibición.


«Vosotros investigáis las escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí;


Fue éste donde Jesús de noche y le dijo: «Rabbí, sabemos que has venido de Dios como maestro, porque nadie puede realizar las señales que tú realizas si Dios no está con él.»


Vienen y le dicen: «Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?»


Viendo Jesús que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.»


Se le acerca un leproso suplicándole y, puesto de rodillas, le dice: «Si quieres, puedes limpiarme.»


Ellas partieron a toda prisa del sepulcro, con miedo y gran gozo, y corrieron a dar la noticia a sus discípulos.


y esta es la promesa que él mismo os hizo: la vida eterna.


Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.


Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Dios.


iluminando los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él; cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos,


para que, justificados por su gracia, fuésemos constituidos herederos, en esperanza, de vida eterna.


¿Es que no son todos ellos espíritus servidores con la misión de asistir a los que han de heredar la salvación?


a una herencia incorruptible, inmaculada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros,





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