Referencias Cruzadas

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Levítico 19:17

Biblia de Jerusalen

No odies en tu corazón a tu hermano, pero corrige a tu prójimo, para que no te cargues con pecado por su causa.

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23 Referencias Cruzadas  

Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano, está aún en las tinieblas.


Cuidaos de vosotros mismos. «Si tu hermano peca, repréndele; y si se arrepiente, perdónale.


Pero quien aborrece a su hermano está en las tinieblas, camina en las tinieblas, no sabe a dónde va, porque las tinieblas han cegado sus ojos.


Hermanos, aun cuando alguno incurra en alguna falta, vosotros, los espirituales, corregidle con espíritu de mansedumbre, y cuídate de ti mismo, pues también tú puedes ser tentado.


y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, antes bien, denunciadlas.


los cuales, aunque conocedores del veredicto de Dios que declara dignos de muerte a los que tales cosas practican, no solamente las practican, sino que aprueban a los que las cometen.


No reprendas al arrogante, porque te aborrecerá; reprende al sabio, y te amará.


Así has de enseñar, exhortar y reprender con toda autoridad. Que nadie te desprecie.


Este testimonio es verdadero. Por tanto repréndeles severamente, a fin de que conserven sana la fe,


Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina.


No te precipites en imponer a nadie las manos, no te hagas partícipe de los pecados ajenos. Consérvate puro.


A los culpables, repréndeles delante de todos, para que los demás cobren temor.


Y ¡vosotros andáis tan hinchados! Y no habéis hecho más bien duelo para que fuera expulsado de entre vosotros el autor de semejante acción.


Que el justo me hiera por amor, y me corrija, pero el ungüento del impío jamás lustre mi cabeza, pues me comprometería aún más en sus maldades.


Esaú se enemistó con Jacob a causa de la bendición con que le había bendecido su padre; y se dijo Esaú: «Se acercan ya los días del luto por mi padre. Entonces mataré a mi hermano Jacob.»


Absalón no dijo a Amnón ni una palabra, ni buena ni mala, pues odiaba Absalón a Amnón porque había humillado a su hermana Tamar.


Reprendí a los notables de Judá diciendo: «¡Qué mala acción cometéis profanando el día del sábado!





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