así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez=para quitar los pecados de la multitud,=se aparecerá por segunda vez sin relación ya con el pecado a los que le esperan para su salvación.
Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Día me entregará el Señor, el justo Juez; y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su Manifestación.