Referencias Cruzadas

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Juan 10:28

Biblia de Jerusalen

Yo les doy vida eterna y no perecerán jamás, y nadie las arrebatará de mi mano.

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60 Referencias Cruzadas  

Todo lo que me dé el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera;


De ahí que pueda también salvar perfectamente a los que por él se llegan a Dios, ya que está siempre vivo para interceder en su favor.


Pues a los que de antemano conoció, también los predestinó a reproducir la imagen de su Hijo, para que fuera él el primogénito entre muchos hermanos;


Así se cumpliría lo que había dicho: «De los que me has dado, no he perdido a ninguno.»


firmemente convencido de que, quien inició en vosotros la buena obra, la irá consumando hasta el Día de Cristo Jesús.


Yo he creado al destructor para aniquilar. Ningún arma forjada contra ti tendrá éxito, e impugnarás a toda lengua que se levante a juicio contigo. Tal será la heredad de los siervos de Yahveh y las victorias que alcanzarán por mí - oráculo de Yahveh -.


y esta es la promesa que él mismo os hizo: la vida eterna.


pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.»


Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están en Cristo Jesús.


Al que es capaz de guardaros inmunes de caída y de presentaros sin tacha ante su gloria con alegría,


Y que según el poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que tú le has dado.


En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida.


Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.


Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo.


manteneos en la caridad de Dios, aguardando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.


a quienes el poder de Dios, por medio de la fe, protege para la salvación, dispuesta ya a ser revelada en el último momento.


porque Yahveh ama lo que es justo y no abandona a sus amigos.=Ain.=Los malvados serán por siempre exterminados, la estirpe de los impíos cercenada;


Tú que amas a los antepasados, todos los santos están en tu mano. Y ellos, postrados a tus pies, cargados están de tus palabras.


Israel será salvado por Yahveh, con salvación perpetua. No quedaréis abochornados ni afrentados nunca jamás.


Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá;


De lejos Yahveh se me apareció. Con amor eterno te he amado: por eso he reservado gracia para ti.


Judas, siervo de Jesucristo, hermano de Santiago, a los que han sido llamados, amados de Dios Padre y guardados para Jesucristo.


Que siete veces cae el justo, pero se levanta, mientras los malos se hunden en la desgracia.


Nosotros, en cambio, debemos dar gracias en todo tiempo a Dios por vosotros, hermanos, amados del Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para la salvación mediante la acción santificadora del Espíritu y la fe en la verdad.


El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él.»


Por este motivo estoy soportando estos sufrimientos; pero no me avergüenzo, porque yo sé bien en quién tengo puesta mi fe, y estoy convencido de que es poderoso para guardar mi depósito hasta aquel Día.


así, la mismo que el pecado reinó en la muerte, así también reinaría la gracia en virtud de la justicia para vida eterna por Jesucristo nuestro Señor.


el justo se afianza en su camino, y el de manos puras redobla su energía.


Y si encontré misericordia fue para que en mí primeramente manifestase Jesucristo toda su paciencia y sirviera de ejemplo a los que habían de creer en él para obtener vida eterna.


Pues el salario del pecado es la muerte; pero el don gratuito de Dios, la vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.


En efecto, si por el delito de uno solo reinó la muerte por un solo hombre ¡con cuánta más razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia, reinarán en la vida por un solo, por Jesucristo!


por quien hemos obtenido también, mediante la fe, el acceso a esta gracia en la cual nos hallamos, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.


Mientras le apedreaban, Esteban hacía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»


Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros si me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis.


En verdad, en verdad os digo: el que cree, tiene vida eterna.


Obrad, no por el alimento perecedero, sino por el alimento que permanece para vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre, porque a éste es a quien el Padre, Dios, ha marcado con su sello.»


Les pactaré alianza eterna - que no revocaré después de ellos - de hacerles bien, y pondré mi temor en sus corazones, de modo que no se aparten de junto a mí;


Guarda los pasos de sus fieles, y los malos perecen en tinieblas, (pues que no por la fuerza triunfa el hombre).


¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera!


Le respondió Simón Pedro: «Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna,


y Jesús, dando un fuerte grito, dijo: «Padre,=en tus manos pongo mi espíritu»=y, dicho esto, expiró.


Ya no tendrán que adoctrinar más el uno a su prójimo y el otro a su hermano, diciendo: «Conoced a Yahveh», pues todos ellos me conocerán del más chico al más grande - - oráculo de Yahveh - cuando perdone su culpa, y de su pecado no vuelva a acordarme.


La senda de los justos es como la luz del alba, que va en aumento hasta llegar a pleno día.


(6) en tus manos mi espíritu encomiendo, tú, Yahveh, me rescatas. Dios de verdad,


Pues surgirán falsos cristos y falsos profetas y realizarán señales y prodigios con el propósito de engañar, si fuera posible, a los elegidos.


Aplicad el oído y acudid a mí, oíd y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y fieles promesas hechas a David.


Yo, Yahveh, soy su guardián. A su tiempo la regaré. Para que no se la castigue, de noche y de día la guardaré.


Y pondré al frente de ellas pastores que las apacienten, y nunca más estarán medrosas ni asustadas, ni faltará ninguna - oráculo de Yahveh -.


El Padre, que me las ha dado, es más grande que todos, y nadie puede arrebatar nada de la mano del Padre.


- pues la Vida se manifestó, y nosotros la hemos visto y damos testimonio y os anunciamos la Vida eterna, que estaba vuelta hacia el Padre y que se nos manifestó -





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