Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Job 31:7

Biblia de Jerusalen

Si mis pasos del camino se extraviaron, si tras mis ojos fue mi corazón, si a mis manos se adhiere alguna mancha,

Ver Capítulo Copiar

16 Referencias Cruzadas  

Tendréis, pues flecos para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los preceptos de Yahveh. Así los cumpliréis y no seguiréis los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, que os han arrastrado a prostituiros.


Alégrate, mozo, en tu juventud, ten buen humor en tus años mozos, Vete por donde te lleve el corazón y a gusto de tus ojos; pero a sabiendas de que por todo ello te emplazará Dios a juicio.


Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no que todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna.


porque a todo hombre de la casa de Israel, o de los forasteros residentes en Israel, que se aleje de mí para erigir sus basuras en su corazón, que ponga delante de su rostro la ocasión de sus culpas, y se presente al profeta para consultarme, yo mismo, Yahveh, le responderé.


Hijo de hombre, estos hombres han erigido sus basuras en su corazón, han puesto delante de su rostro la ocasión de sus culpas, ¿y voy a dejarme consultar por ellos?


Y vuestros supervivientes se acordarán de mí, entre las naciones adonde hayan sido deportados, aquellos a quienes yo haya quebrantado el corazón adúltero que se apartó de mí y los ojos que se prostituyeron detrás de sus basuras. Tendrán horror de sí mismos por las maldades que cometieron con todas sus abominaciones.


El que anda en justicia y habla con rectitud; el que rehúsa ganancias fraudulentas, el que se sacude la palma de la mano para no aceptar soborno, el que se tapa las orejas para no oír hablar de sangre, y cierra sus ojos para no ver el mal.


no pondré delante de mis ojos cosa villana. Detesto la conducta de los extraviados, no se me pegará;


Mi pie se ha adherido a su paso, he guardado su ruta sin desvío;


Aunque me lave con jabón, y limpie mis manos con lejía,


el justo se afianza en su camino, y el de manos puras redobla su energía.


Y eso que no hay en mis manos violencia, y mi oración es pura.


Lejos de mí daros la razón: hasta mi último suspiro mantendré mi inocencia.


Me he aferrado a mi justicia, y no la soltaré, mi corazón no se avergüenza de mis días.


si a mi bienhechor con mal he respondido si he perdonado al opresor injusto,





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios