Referencias Cruzadas

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Isaías 6:10

Biblia de Jerusalen

Engorda el corazón de ese pueblo hazle duro de oídos, y pégale los ojos, no sea que vea con sus ojos. y oiga con sus oídos, y entienda con su corazón, y se convierta y se le cure.»

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34 Referencias Cruzadas  

=Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus oídos oigan, con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los sane.=


=Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, y con sus oídos oigan, y con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los cure.=


- Ea, oíd esto, pueblo necio y sin seso - tienen ojos y no ven, orejas y no oyen -:


- ¿A quiénes que me oigan voy a hablar y avisar? He aquí que su oído es incircunciso y no pueden entender. He aquí que la palabra de Yahveh se les ha vuelto oprobio: no les agrada.


Para ellos no quisieron hacer caso; hombro rebelde presentaron y endurecieron sus oídos para no escuchar;


¿Por qué nos dejaste errar, Yahveh, fuera de tus caminos, endurecerse nuestros corazones lejos de tu temor? Vuélvete, por amor de tus siervos, por las tribus de tu heredad.


Porque ha vertido sobre vosotros Yahveh espíritu de sopor, he pegado vuestros ojos (profetas) y ha cubierto vuestras cabezas (videntes).


Pero Sijón, rey de Jesbón, no quiso dejarnos pasar por allí porque Yahveh tu Dios le había empedernido el espíritu y endurecido el corazón, a fin de entregarle en tus manos, como lo está todavía hoy.


Están ellos cerrados en su grasa, hablan, la arrogancia en la boca.


Come Jacob, se sacia, engorda Yesurún, respinga, - te has puesto grueso, rollizo, turgente -, rechaza a Dios, su Hacedor, desprecia a la Roca, su salvación.


Como de grasa su corazón está embotado. mas yo en tu ley tengo mis delicias.


Que yo voy a endurecer el corazón de los egipcios para que los persigan, y me cubriré de gloria a costa de Faraón y de todo su ejército, de sus carros y de los guerreros de los carros.


Moisés y Aarón obraron todos estos prodigios ante Faraón; pero Yahveh endureció el corazón de Faraón, que no dejó salir de su país a los israelitas.


Yahveh endureció el corazón de Faraón, que no quiso dejarles salir.


para los unos, olor que de la muerte lleva a la muerte; para los otros, olor que de la vida lleva a la vida. Y ¿quién es capaz para esto?


Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados,


Yahveh herirá a Egipto, pero al punto le curará. Se convertirán a Yahveh, y él será propicio y los curará.


Yo, por mi parte, endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré mis señales y mis prodigios en el país de Egipto.


=Ha cegado sus ojos, ha endurecido su corazón; para que no vean con los ojos, ni comprendan con su corazón, ni se conviertan, ni yo los sane.=


Durante cuarenta años os he hecho caminar por el desierto, sin que se hayan gastado los vestidos sobre vosotros ni las sandalias en tus pies.


cuando yo les lleve a la tierra que bajo juramento prometí a sus padres, tierra que mana leche y miel, y ellos, después de comer hasta hartarse y engordar bien, se vuelvan hacia otros dioses, les den culto, y a mí me desprecien y rompan mi alianza.


(24) anúblense sus ojos y no vean, haz que sus fuerzas sin cesar les fallen!


por eso he aquí que yo sigo haciendo maravillas con ese pueblo, haciendo portentosas maravillas; perderé la sabiduría de sus sabios, y eclipsaré el entendimiento de sus entendidos.


No saben ni entienden, sus ojos están pegados y no ven; su corazón no comprende.


El corazón es lo más retorcido; no tiene arreglo: ¿quién lo conoce?


Dales embotamiento de corazón, ¡tu maldición sobre ellos!


Yahveh me dijo entonces: «Toma todavía el hato de un pastor necio.


Pero hasta el día de hoy no os había dado Yahveh corazón para entender, ojos para ver, ni oídos para oír.


Quien cierra los ojos es para meditar maldades, el que se muerde los labios, ha consumado el mal.


Su tiempo el matar, y su tiempo el sanar; su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar.


Ahora Yahveh les dice: «=Sau la sau, sau la sau, cau la cau, cau la cau, zeer sam, zeer sam=», de suerte que vayan y caigan hacia atrás y se fracturen, caigan en la trampa y sean presos.


Idiotizaos y quedad idiotas, cegaos y quedad ciegos; emborrachaos, pero no de vino, tambaleaos, y no por el licor.





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