Referencias Cruzadas

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Isaías 57:15

Biblia de Jerusalen

Que así dice el Excelso y Sublime, el que mora por siempre y cuyo nombre es Santo. «En lo excelso y sagrado yo moro, y estoy también con el humillado y abatido de espíritu, para avivar el espíritu de los abatidos, para avivar el ánimo de los humillados.

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72 Referencias Cruzadas  

(19)=Qof.=Yahveh está cerca de los que tienen roto el corazón. él salva a los espíritus hundidos.


¡Excelso es Yahveh, y ve al humilde, al soberbio le conoce desde lejos!»


él sana a los de roto corazón, y venda sus heridas.


¿Quién como tú, Yahveh, entre los dioses? ¿Quién como tú, glorioso en santidad, terrible en prodigios, autor de maravillas?


Ahora, pues, yo, Nabucodonosor, alabo, exalto y glorifico al Rey del Cielo, porque sus obras todas son verdad, justicia todos sus caminos; él sabe humillar a los que caminan con orgullo.»


He aquí que prosperará mi Siervo, será enaltecido, levantado y ensalzado sobremanera.


¿Es que no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? Que Dios desde siempre es Yahveh, creador de los confines de la tierra, que no se cansa ni se fatiga, y cuya inteligencia es inescrutable.


El Dios de antaño es tu refugio, estás debajo de los brazos eternos. El expulsa ante ti al enemigo, y dice: ¡Destruye!


Antes que los montes fuesen engendrados, antes que naciesen tierra y orbe, desde siempre hasta siempre tú eres Dios.


Más aún, da una gracia mayor; por eso dice:=Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.=


(19) para que sepan que sólo tú tienes el nombre de Yahveh, Altísimo sobre toda la tierra!


Porque tu corazón se ha conmovido y te has humillado delante de Dios al oír sus palabras contra este lugar y sus habitantes, y porque te has humillado ante mí, has rasgado tus vestidos y has llorado ante mí, por eso yo, a mi vez, he oído, oráculo de Yahveh.


(19) El sacrificio a Dios es un espíritu contrito; un corazón contrito y humillado, oh Dios, no lo desprecias.


Al Rey de los siglos, al Dios inmortal, invisible y único, honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.


Porque lo invisible de Dios, desde la creación del mundo, se deja ver a la inteligencia a través de sus obras: su poder eterno y su divinidad, de forma que son inexcusables;


Desde el principio tu trono esta fijado, desde siempre existes tú.


Al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que=tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir.=


porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso,=Santo es su nombre=


=¿Quién no temerá,=Señor, y no glorificará tu nombre? Porque sólo tú eres santo,=y todas las naciones vendrán y se postrarán ante ti,=porque han quedado de manifiesto tus justos designios».


Pero Yahveh es el Dios verdadero; es el Dios vivo y el Rey eterno. Cuando se irrita, tiembla la tierra, y no aguantan las naciones su indignación.


De igual manera, jóvenes, sed sumisos a los ancianos; revestíos todos de humildad en vuestras mutuas relaciones, pues=Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.=


el único que posee Inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver. A él el honor y el poder por siempre. Amén.


Por eso él los abandonará hasta el tiempo en que dé a luz la que ha de dar a luz. Entonces el resto de sus hermanos volverá a los hijos de Israel.


Y se gritaban el uno al otro: «Santo, santo, santo, Yahveh Sebaot: llena está toda la tierra de su gloria.».


Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra.


Nuestro Dios está en los cielos, todo cuanto le place lo realiza.


Porque tú eres Yahveh, el Altísimo sobre toda la tierra, muy por encima de los dioses todos.


Tendría siquiera este consuelo, exultaría de gozo en mis tormentos crueles, por no haber eludido los decretos del Santo.


No hay Santo como Yahveh, (porque nadie fuera de ti), ni roca como nuestro Dios.


Los cuatro Vivientes tienen=cada uno seis alas,=están=llenos de ojos todo alrededor=y por dentro, y repiten sin descanso día y noche:=«Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso,=“Aquel que era, que es y que va a venir”.»


¡cuánto más la sangre de Cristo, que por el Espíritu Eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, purificará de las obras muertas nuestra conciencia para rendir culto a Dios vivo!


Pero el Dios que consuela a los humillados, nos consoló con la llegada de Tito,


=El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos=


«Vosotros, pues, orad así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu Nombre;


He aquí que yo alzo mi mano contra ellas, y serán despojo de sus mismos esclavos. Sabréis así que Yahveh Sebaot me ha enviado.


=Pe.=Ha enviado redención a su pueblo,=Sade.=ha fijado para siempre su alianza;=Qof.=santo y temible es su nombre.


loen tu nombre grande y venerable: santo es él.


que nos consuela en toda tribulación nuestra para poder nosotros consolar a los que están en toda tribulación, mediante el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios!


para que te acuerdes y te avergüences y no oses más abrir la boca de vergüenza, cuando yo te haya perdonado todo lo que has hecho, oráculo del Señor Yahveh.


y Yahveh le dijo: «Pasa por la ciudad, por Jerusalén, y marca una cruz en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en medio de ella.»


por lo que es mejor, por el contrario, que le perdonéis y le animéis no sea que se vea ése hundido en una excesiva tristeza.


Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino,


Ese árbol que has visto, que se hizo grande y corpulento, cuya altura llegaba hasta el cielo y que era visible en toda la tierra,


El año de la muerte del rey Ozías vi al Señor sentado en un trono excelso y elevado, y sus haldas llenaban el templo.


¿Es que verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido!


Abraham plantó un tamarisco en Berseba en invocó allí el nombre de Yahveh, Dios eterno. Abraham estuvo residiendo en el país de los filisteos muchos años.


¡Yahveh reinará por siempre jamás!»


Si ando en medio de angustias, tú me das la vida, frente a la cólera de mis enemigos, extiendes tú la mano y tu diestra me salva:


Mejor es ser humilde con los pobres que participar en el botín con los soberbios.


Exaltado sea Yahveh, pues reposa en lo alto; llene a Sión de equidad y de justicia.


Lo que el rey pide es difícil, y nadie se lo puede descubrir al rey, excepto los dioses; pero ellos no viven entre los seres de carne.»


Desgarrad vuestro corazón y no vuestros vestidos, volved a Yahveh vuestro Dios, porque él es clemente y compasivo, tardo a la cólera, rico en amor, y se ablanda ante la desgracia.


- «Se te ha declarado, hombre, lo que es bueno, lo que Yahveh de ti reclama: tan sólo practicar la equidad, amar la piedad y caminar humildemente con tu Dios.»


¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.


Guiaste en tu bondad al pueblo rescatado. Tu poder los condujo a tu santa morada.


La Nube cubrió entonces la Tienda del Encuentro y la gloria de Yahveh llenó la Morada.


Moisés no podía entrar en la Tienda del Encuentro, pues la Nube moraba sobre ella y la gloria de Yahveh llenaba la Morada.


Porque él abate el orgullo de los grandes, y salva al que baja los ojos.


(20)=Res.=Muchas son las desgracias del justo, pero de todas le libera Yahveh;


(21) Entonces te agradarán los sacrificios justos, - holocausto y oblación entera - se ofrecerán entonces sobre tu altar novillos.


que así me ha dicho Yahveh: Estaré quedo y observaré desde mi puesto, como calor ardiente al brillar la luz, como nube de rocío en el calor de la siega.


observa desde los cielos y ve desde tu aposento santo y glorioso. ¿Dónde está tu celo y tu fuerza, la conmoción de tus entrañas? ¿Es que tus entrañas se han cerrado para mí?


Alcemos nuestro corazón y nuestras manos al Dios que está en los cielos.





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