Referencias Cruzadas

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Isaías 53:5

Biblia de Jerusalen

El ha sido herido por nuestras rebeldías, molido por nuestras culpas. El soportó el castigo que nos trae la paz, y con sus cardenales hemos sido curados.

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27 Referencias Cruzadas  

Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu.


de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»


A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él.


En efecto, mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados.


quien=fue entregado por nuestros pecados,=y fue resucitado para nuestra justificación.


Y en virtud de esta=voluntad=somos santificados, merced a la=oblación=de una vez para siempre del=cuerpo=de Jesucristo.


Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras;


así también Cristo, después de haberse ofrecido una sola vez=para quitar los pecados de la multitud,=se aparecerá por segunda vez sin relación ya con el pecado a los que le esperan para su salvación.


y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros como=oblación y víctima de suave aroma.=


Setenta semanas están fijadas sobre tu pueblo y tu ciudad santa para poner fin a la rebeldía, para sellar los pecados, para expiar la culpa, para instaurar justicia eterna, para sellar visión y profecía, para ungir el santo de los santos.


Enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu linaje y su linaje: él te pisará la cabeza mientras acechas tú su calcañar.»


¡Despierta, espada, contra mi pastor, y contra el hombre de mi compañía!, oráculo de Yahveh Sebaot. ¡Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas, y yo tornaré mi mano contra los pequeños!


y aun siendo Hijo, con lo que padeció experimentó la obediencia;


Vosotros sabéis hoy - no vuestros hijos, que ni saben ni han visto la lección de Yahveh vuestro Dios, su grandeza, su mano fuerte y su tenso brazo -


(3) Yahveh, Dios mío, clamé a ti y me sanaste.


Las cicatrices de las heridas son remedio contra el mal, los golpes curan hasta el fondo de las entrañas.


y tocó mi boca y dijo: «He aquí que esto ha tocado tus labios: se ha retirado tu culpa, tu pecado está expiado.»


Hablad al corazón de Jerusalén y decidle bien alto que ya ha cumplido su milicia, ya ha satisfecho por su culpa, pues ha recibido de mano de Yahveh castigo doble por todos sus pecados.


Sus caminos vi. Yo le curaré y le guiaré, y le daré ánimos a él y a los que con él lloraban,


que de él se apiade y diga: «Líbrale de bajar a la fosa, yo he encontrado el rescate de su alma»,





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