Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Hechos 9:21

Biblia de Jerusalen

Todos los que le oían quedaban atónitos y decían: «¿No es éste el que en Jerusalén perseguía encarnizadamente a los que invocaban ese nombre, y no ha venido aquí con el objeto de llevárselos atados a los sumos sacerdotes?»

Ver Capítulo Copiar

20 Referencias Cruzadas  

Entretanto Saulo hacía estragos en la Iglesia; entraba por las casas, se llevaba por la fuerza hombres y mujeres, y los metía en la cárcel.


=cuando=venga=en aquel Día a ser glorificado en sus santos y admirado=en todos los que hayan creído - pues nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.


Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos!. El mundo no nos conoce porque no le conoció a él.


Viendo la valentía de Pedro y Juan, y sabiendo que eran hombres sin instrucción ni cultura, estaban maravillados. Reconocían, por una parte, que habían estado con Jesús;


le reconocían, pues él era el que pedía limosna sentado junto a la puerta Hermosa del Templo. Y se quedaron llenos de estupor y asombro por lo que había sucedido.


Todos estaban estupefactos y perplejos y se decían unos a otros: «¿Qué significa esto?»


Al producirse aquel ruido la gente se congregó y se llenó de estupor al oírles hablar cada uno en su propia lengua.


Escucha, pues, Josué, sumo sacerdote, tú y tus compañeros que se sientan en tu presencia - pues son hombres de presagio -: He aquí que yo voy a traer a mi siervo «Germen».


Aquí estamos yo y los hijos que me ha dado Yahveh, por señales y pruebas en Israel, de parte de Yahveh Sebaot, el que reside en el monte Sión.


Soy el asombro de muchos, mas tú eres mi seguro refugio.


No hay presagio contra Jacob, ni sortilegio contra Israel. Según se le está diciendo a Jacob y a Israel: «¿Qué hace tu Dios?»,


(15) enseñaré a los rebeldes tus caminos, y los pecadores volverán a ti.


Mientras le apedreaban, Esteban hacía esta invocación: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.»


Pero Saulo se crecía y confundía a los judíos que vivían en Damasco demostrándoles que aquél era el Cristo.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios