Referencias Cruzadas

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Hechos 3:14

Biblia de Jerusalen

Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis que se os hiciera gracia de un asesino,

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22 Referencias Cruzadas  

«¿Qué tenemos nosotros contigo, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? Sé quién eres tú: el Santo de Dios.»


¿A qué profeta no persiguieron vuestros padres? Ellos mataron a los que anunciaban de antemano la venida del Justo, de aquel a quien vosotros ahora habéis traicionado y asesinado;


Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu.


«Porque verdaderamente en esta ciudad se=han aliado=Herodes y Poncio Pilato con las naciones y los pueblos de Israel contra tu santo siervo Jesús, a quien has=ungido=,


Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.


El me dijo: “El Dios de nuestros padres te ha destinado para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus labios,


¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.


Al Ángel de la Iglesia de Filadelfia escribe: Esto dice el Santo, el Veraz, el que=tiene la llave de David: si él abre, nadie puede cerrar; si él cierra, nadie puede abrir.=


Hijos míos, os escribo esto para que no pequéis. Pero si alguno peca, tenemos a uno que abogue ante el Padre: a Jesucristo, el Justo.


A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él.


=de que no abandonarás mi alma en el Hades ni permitirás que tu santo experimente la corrupción.=


Soltó, pues, al que habían pedido, el que estaba en la cárcel por motín y asesinato, y a Jesús se lo entregó a su voluntad.


El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.


Pero los sumos sacerdotes incitaron a la gente a que dijeran que les soltase más bien a Barrabás.


Había uno, llamado Barrabás, que estaba encarcelado con aquellos sediciosos que en el motín habían cometido un asesinato.


pues no has de abandonar mi alma al seol, ni dejarás a tu amigo ver la fosa.


Pero los sumos sacerdotes y los ancianos lograron persuadir a la gente que pidiese la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús.


en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis;


Ellos volvieron a gritar diciendo: «¡A ése, no; a Barrabás!» Barrabás era un salteador.


y les dijo: «Os prohibimos severamente enseñar en ese nombre, y sin embargo vosotros habéis llenado Jerusalén con vuestra doctrina y queréis hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre.»





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