Referencias Cruzadas

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Hebreos 12:1

Biblia de Jerusalen

Por tanto, también nosotros, teniendo en torno nuestro tan gran nube de testigos, sacudamos todo lastre y el pecado que nos asedia, y corramos con fortaleza la prueba que se nos propone,

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52 Referencias Cruzadas  

He competido en la noble competición, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe.


presentándole la Palabra de vida para orgullo mío en el Día de Cristo, ya que no habré corrido ni me habré fatigado en vano.


«Guardaos de que no se hagan pesados vuestros corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida, y venga aquel Día de improviso sobre vosotros,


Comenzasteis bien vuestra carrera, ¿quién os puso obstáculo para no seguir a la verdad?


Rechazad, por tanto, toda malicia y todo engaño, hipocresías, envidias y toda clase de maledicencias.


con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación; perseverantes en la oración;


Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.


Nadie que se dedica a la milicia se enreda en los negocios de la vida, si quiere complacer al que le ha alistado.


sabiendo que la calidad probada de vuestra fe produce la paciencia en el sufrimiento;


Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.


Y seréis odiados de todos por causa de mi nombre; pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.


Y perseverando de esta manera, alcanzó la Promesa.


a los que, por la perseverancia en el bien busquen gloria, honor e inmortalidad: vida eterna;


Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.


para vivir ya el tiempo que le quede en la carne, no según las pasiones humanas, sino según la voluntad de Dios.


Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.»


si condenó a la destrucción las ciudades de Sodoma y Gomorra, reduciéndolas a cenizas, poniéndolas como ejemplo para los que en el futuro vivirían impíamente;


Yo, Jesús, he enviado a mi Ángel para daros testimonio de lo referente a las Iglesias. Yo soy el Retoño y el descendiente de David, el Lucero radiante del alba.»


Por medio de Silvano, a quien tengo por hermano fiel, os he escrito brevemente, exhortándoos y atestiguándoos que esta es la verdadera gracia de Dios; perseverad en ella.


¿Quiénes son éstos que como nube vuelan, como palomas a sus palomares?


Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús.


da testimonio de lo que ha visto y oído, y su testimonio nadie lo acepta.


Subirás contra mi pueblo Israel como un nublado que recubre la tierra. Será al fin de los días; yo te haré venir entonces contra mi tierra para que las naciones me conozcan, cuando yo manifieste mi santidad a sus ojos, a costa tuya, Gog.


Tú subirás, avanzarás como un huracán, como un nubarrón que cubrirá la tierra, tú y todas tus huestes, y los numerosos pueblos que están contigo.


=«El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir».=Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos.


porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento.”


(24) he sido ante él irreprochable, y de incurrir en culpa me he guardado.


Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»


Pues Jesús mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria.


Subí movido por una revelación y les expuse el Evangelio que proclamo entre los gentiles - tomando aparte a los notables - para saber si corría o había corrido en vano.


Por tanto, desechando la mentira,=hablad con verdad cada cual con su prójimo,=pues somos miembros los unos de los otros.


sosteniendo el mismo combate en que antes me visteis y en el que ahora sabéis que me encuentro.


A los ancianos que están entre vosotros les exhorto yo, anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que está para manifestarse.


Pero ellos te instruirán y te hablarán, y de su corazón sacarán estas máximas:


Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Jesús.





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