Referencias Cruzadas

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Gálatas 4:6

Biblia de Jerusalen

La prueba de que sois hijos es que Dios ha enviado a nuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: ¡Abbá, Padre!

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30 Referencias Cruzadas  

y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado.


Mas vosotros no estáis en la carne, sino en el espíritu, ya que el Espíritu de Dios habita en vosotros. El que no tiene el Espíritu de Cristo, no le pertenece;


Pues yo sé que=esto servirá para mi salvación=gracias a vuestras oraciones y a la ayuda prestada por el Espíritu de Jesucristo,


Pues por él, unos y otros tenemos libre acceso al Padre en un mismo Espíritu.


Porque el Señor es el Espíritu, y donde está el Espíritu del Señor, allí está la libertad.


No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.


Pero vosotros, queridos, edificándoos sobre vuestra santísima fe y orando en el Espíritu Santo,


Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré:


y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre,


Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!»


y el que nos marcó con su sello y nos dio en arras el Espíritu en nuestros corazones.


Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí.


El les dijo: «Cuando oréis, decid: Padre, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino,


Porque aquel a quien Dios ha enviado habla las palabras de Dios, porque da el Espíritu sin medida.


¿Es que entonces mismo no me llamabas: «Padre mío; el amigo de mi juventud eres tú?;


procurando descubrir a qué tiempo y a qué circunstancias se refería el Espíritu de Cristo, que estaba en ellos, cuando les predecía los sufrimientos destinados a Cristo y las glorias que les seguirían.


siempre en oración y súplica, orando en toda ocasión en el Espíritu, velando juntos con perseverancia e intercediendo por todos los santos,


Yo había dicho: «Sí, te tendré como a un hijo y te daré una tierra espléndida, flor de las heredades de las naciones.» Y añadí: «Padre me llamaréis y de mi seguimiento no os volveréis.»


Entonces me postré a sus pies para adorarle, pero él me dice: «No, cuidado; yo soy un siervo como tú y como tus hermanos que mantienen el testimonio de Jesús. A Dios tienes que adorar.» El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.


En él también vosotros, tras haber oído la Palabra de la verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y creído también en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la Promesa,


En efecto, así es como dice la Escritura:=Fue hecho el primer hombre,=Adán,=alma viviente;=el último Adán, espíritu que da vida.


Estando ya cerca de Misia, intentaron dirigirse a Bitinia, pero no se lo consintió el Espíritu de Jesús.


Esto lo decía refiriéndose al Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Porque aún no había Espíritu, pues todavía Jesús no había sido glorificado.


Y decía: «¡Abbá, Padre!; todo es posible para ti; aparta de mí esta copa; pero no sea lo que yo quiero, sino lo que quieras tú.»


Así pues, el que esto deprecia, no desprecia a un hombre, sino a Dios,=que os hace don de su Espíritu=Santo.





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