Referencias Cruzadas

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Efesios 1:7

Biblia de Jerusalen

En él tenemos por medio de su sangre la redención, el perdón de los delitos, según la riqueza de su gracia

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67 Referencias Cruzadas  

=el mismo que,=sobre el madero,=llevó nuestros pecados=en su cuerpo, a fin de que, muertos a nuestros pecados, viviéramos para la justicia;=con cuyas heridas habéis sido curados.=


y son justificados por el don de su gracia, en virtud de la redención realizada en Cristo Jesús,


en quien tenemos la redención: el perdón de los pecados.


pues según la Ley, casi todas las cosas han de ser purificadas con sangre, y sin efusión de sangre no hay remisión.


porque ésta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos para perdón de los pecados.


Y cantan un cántico nuevo diciendo: «Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos porque fuiste degollado y compraste para Dios con tu sangre hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;


Os escribo a vosotros, hijos míos, porque se os han perdonado los pecados por su nombre.


Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.


a fin de mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.


De él os viene que estéis en Cristo Jesús, al cual hizo Dios para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención,


aguarde Israel a Yahveh. Porque con Yahveh está el amor, junto a él abundancia de rescate;


para que os conceda, según la riqueza de su gloria, que seáis fortalecidos por la acción de su Espíritu en el hombre interior,


Pues conocéis la generosidad de nuestro Señor Jesucristo, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza.


O ¿desprecias, tal vez, sus riquezas de bondad, de paciencia y de longanimidad, sin reconocer que esa bondad de Dios te impulsa a la conversión?


¿Qué Dios hay como tú, que quite la culpa y pase por alto el delito del Resto de tu heredad? No mantendrá su cólera por siempre pues se complace en el amor;


El es víctima de propiciación por nuestros pecados, no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.


el cual se entregó por nosotros a fin de=rescatarnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo que fuese suyo,=fervoroso en buenas obras.


Pedro les contestó: «Convertíos y que cada uno de vosotros se haga bautizar en el nombre de Jesucristo, para remisión de vuestros pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo;


de la misma manera que el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»


Al Señor Dios nuestro, la piedad y el perdón, porque nos hemos rebelado contra él,


que de él se apiade y diga: «Líbrale de bajar a la fosa, yo he encontrado el rescate de su alma»,


En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.


«Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Espíritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que él se adquirió con la sangre de su propio hijo.


¡Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, atiende y obra! ¡No tardes más, por ti mismo, Dios mío, pues tu nombre se invoca sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.»


Ya no tendrán que adoctrinar más el uno a su prójimo y el otro a su hermano, diciendo: «Conoced a Yahveh», pues todos ellos me conocerán del más chico al más grande - - oráculo de Yahveh - cuando perdone su culpa, y de su pecado no vuelva a acordarme.


Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan;


Pues también Cristo, para llevarnos a Dios, murió una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, muerto en la carne, vivificado en el espíritu.


A mí, el menor de todos los santos, me fue concedida esta gracia: la de anunciar a los gentiles la inescrutable riqueza de Cristo,


De éste todos los profetas dan testimonio de que todo el que cree en él alcanza, por su nombre, el perdón de los pecados.»


A quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»


Y les dijo: «Esta es mi sangre de la Alianza, que es derramada por muchos.


¡Despierta, espada, contra mi pastor, y contra el hombre de mi compañía!, oráculo de Yahveh Sebaot. ¡Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas, y yo tornaré mi mano contra los pequeños!


Aquel día habrá una fuente abierta para la casa de David y para los habitantes de Jerusalén, para lavar el pecado y la impureza.


que derramó sobre nosotros con largueza por medio de Jesucristo nuestro Salvador,


que se entregó a sí mismo como rescate por todos. Este es el testimonio dado en el tiempo oportuno,


Y a vosotros, que estabais muertos en vuestros delitos y en vuestra carne incircuncisa, os vivificó juntamente con él y nos perdonó todos nuestros delitos.


para que sus corazones reciban ánimo y, unidos íntimamente en el amor, alcancen en toda su riqueza la plena inteligencia y perfecto conocimiento del Misterio de Dios,


a quienes Dios quiso dar a conocer cuál es la riqueza de la gloria de este misterio entre los gentiles, que es Cristo entre vosotros, la esperanza de la gloria,


Pero Dios, rico en misericordia, por el grande amor con que nos amo,


a fin de dar a conocer la riqueza de su gloria con los objetos de misericordia que de antemano había preparado para gloria:


Arrepentíos, pues, y convertíos, para que vuestros pecados sean borrados,


y se predicara en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.


y dar a su pueblo conocimiento de salvación por el perdón de sus pecados,


En cuanto a ti, por la sangre de tu alianza, yo soltaré a tus cautivos de la fosa en la que no hay agua.


Era yo, yo mismo el que tenía que limpiar tus rebeldías por amor de mí y no recordar tus pecados.


que mantiene su amor por millares, que perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la iniquidad de los padres en los hijos y en los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generación.»


Estos son los que no se mancharon con mujeres, pues son vírgenes. Estos=siguen=al Cordero a dondequiera que vaya, y han sido rescatados de entre los hombres como=primicias para Dios=y para el Cordero,


para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado.


y oró a Yahveh diciendo: «¡Ah, Yahveh!, ¿no es esto lo que yo decía cuando estaba todavía en mi tierra? Fue por eso por lo que me apresuré a huir a Tarsis. Porque bien sabía yo que tú eres un Dios clemente y misericordioso, tardo a la cólera y rico en amor, que se arrepiente del mal.


Mas el perdón se halla junto a ti, para que seas temido.


y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores;


a quien exhibió Dios como instrumento de propiciación por su propia sangre, mediante la fe, para mostrar su justicia, habiendo pasado por alto los pecados cometidos anteriormente,


que ha prodigado sobre nosotros en toda sabiduría e inteligencia,


que es prenda de nuestra herencia, para redención del Pueblo de su posesión, para alabanza de su gloria.


iluminando los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él; cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos,





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