Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Efesios 1:6

Biblia de Jerusalen

para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agració en el Amado.

Ver Capítulo Copiar

41 Referencias Cruzadas  

El nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino del Hijo de su amor,


para ser nosotros alabanza de su gloria, los que ya antes esperábamos en Cristo.


Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.


Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»


Pero vosotros sois=linaje elegido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido,=para anunciar las alabanzas de Aquel que os ha llamado de las tinieblas a su admirable luz


llenos de los frutos de justicia que vienen por Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.


que es prenda de nuestra herencia, para redención del Pueblo de su posesión, para alabanza de su gloria.


Si alguno habla, sean palabras de Dios; si alguno presta un servicio, hágalo en virtud del poder recibido de Dios, para que Dios sea glorificado en todo por Jesucristo, a quien corresponden la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.


El pueblo que yo me he formado contará mis alabanzas.


A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Dios en él.


Y todo esto, para vuestro bien a fin de que cuantos más reciban la gracia, mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios.


He aquí mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él: dictará ley a las naciones.


también vosotros, cual piedras vivas, entrad en la construcción de un edificio espiritual, para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por mediación de Jesucristo.


iluminando los ojos de vuestro corazón para que conozcáis cuál es la esperanza a que habéis sido llamados por él; cuál la riqueza de la gloria otorgada por él en herencia a los santos,


Por consiguiente, ninguna condenación pesa ya sobre los que están en Cristo Jesús.


Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo.


El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en su mano.


«Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»


Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.»


Todas las obras de Yahveh tienen su propio fin, hasta el malvado, para el día del mal


y ser hallado en él, no con la justicia mía, la que viene de la Ley, sino la que viene por la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios, apoyada en la fe,


a fin de mostrar en los siglos venideros la sobreabundante riqueza de su gracia, por su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.


Jerusalén será para mí un nombre evocador de alegría, será prez y ornato para todas las naciones de la tierra que oyeren todo el bien que voy a hacerle, y se asustarán y estremecerán de tanta bondad y de tanta paz como voy a concederle.


En sus días estará a salvo Judá, e Israel vivirá en seguro. Y este es el nombre con que te llamarán: «Yahveh, justicia nuestra.»


Porque, como una tierra hace germinar plantas y como un huerto produce su simiente, así el Señor Yahveh hace germinar la justicia y la alabanza en presencia de todas las naciones.»


para darles diadema en vez de ceniza, aceite de gozo en vez de vestido de luto, alabanza en vez de espíritu abatido. Se les llamará robles de justicia, plantación de Yahveh para manifestar su gloria.


(21) libra mi alma de la espada, mi única de las garras del perro;


¡Despierta, espada, contra mi pastor, y contra el hombre de mi compañía!, oráculo de Yahveh Sebaot. ¡Hiere al pastor, que se dispersen las ovejas, y yo tornaré mi mano contra los pequeños!


(7) Para que tus amados salgan libres, ¡salva con tu diestra, respóndenos!


El sacerdote los ofrecerá, uno como sacrificio por el pecado, el otro como holocausto, y de esta manera el sacerdote hará expiación por él ante Yahveh, a causa de su flujo.


Vinieron, pues, los de la hora undécima y cobraron un denario cada uno.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios