Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Daniel 7:13

Biblia de Jerusalen

Yo seguía contemplando en las visiones de la noche: Y he aquí que en las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Se dirigió hacia el Anciano y fue llevado a su presencia.

Ver Capítulo Copiar

39 Referencias Cruzadas  

Dícele Jesús: «Sí, tú lo has dicho. Y yo os declaro que a partir de ahora veréis=al hijo del hombre sentado a la diestra del Poder y venir sobre las nubes del cielo.»=


Mirad,=viene acompañado de nubes:=todo ojo le verá, hasta=los que le traspasaron,=y=por él harán duelo todas las razas=de la tierra. Sí. Amén.


Y entonces verán venir al Hijo del hombre en una nube con gran poder y gloria.


Y seguí viendo. Había=una nube=blanca,=y sobre la nube=sentado=uno como Hijo de hombre=, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz afilada.


Entonces aparecerá en el cielo la señal del Hijo del hombre; y entonces se golpearán el pecho todas las razas de la tierra y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria.


Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria;


«Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria acompañado de todos sus ángeles, entonces se sentará en su trono de gloria.


Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.


y en medio de los candeleros=como a un Hijo de hombre,=vestido de una túnica talar, ceñido al talle con un=ceñidor de oro.=


El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, que recogerán de su Reino todos los escándalos y a los obradores de iniquidad,


el que vive; estuve muerto, pero ahora estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la Muerte y del Hades.


y dijo: «Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios.»


Pues no penetró Cristo en un santuario hecho por mano de hombre, en una reproducción del verdadero, sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante el acatamiento de Dios en favor nuestro,


hasta que vino el Anciano a hacer justicia a los santos del Altísimo, y llegó el tiempo en que los santos poseyeron el reino.


Estad en vela, pues, orando en todo tiempo para que tengáis fuerza y escapéis a todo lo que está para venir, y podáis estar en pie delante del Hijo del hombre.»


Por tanto, así como los=hijos=participan de la sangre y de la carne, así también participó él de las mismas, para aniquilar mediante la muerte al señor de la muerte, es decir, al Diablo,


el único que posee Inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver. A él el honor y el poder por siempre. Amén.


Mientras yo contemplaba: Se aderezaron unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura, blanca como la nieve; los cabellos de su cabeza, puros como la lana. Su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.


Por encima de la bóveda que estaba sobre sus cabezas, había algo como una piedra de zafiro en forma de trono, y sobre esta forma de trono, por encima, en lo más alto, una figura de apariencia humana.


(6) Sube Dios entre aclamaciones, Yahveh al clangor de la trompeta:


La gente le respondió: «Nosotros sabemos por la Ley que el Cristo permanece para siempre. ¿Cómo dices tú que es preciso que el Hijo del hombre sea levantado? ¿Quién es ese Hijo del hombre?»


y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre.


Vedlo como león que sube del boscaje del Jordán hacia el pastizal perenne, cuando en un instante le haré salir huyendo de allí, para colocar allí a quien me plazca. Porque ¿quién como yo, y quién me emplazará, y quién es el pastor que aguante en mi presencia?


Dícele Jesús: «Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; pero el Hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza.»


Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.


Y, empezando por Moisés y continuando por todos los profetas, les explicó lo que había sobre él en todas las Escrituras.


Después nosotros, los que vivamos, los que quedemos, seremos arrebatados en nubes, junto con ellos, al encuentro del Señor en los aires. Y así estaremos siempre con el Señor.


El cetro de tu poder lo extenderá Yahveh desde Sión: ¡domina en medio de tus enemigos!


Daniel tomó la palabra y dijo: Contemplaba yo en mi visión durante la noche lo siguiente: los cuatro vientos del cielo agitaron el mar grande,


A las otras bestias se les quitó el dominio, si bien se les concedió una prolongación de vida durante un tiempo y hora determinados.


Mientras yo, Daniel, contemplaba esta visión y trataba de comprenderla, vi de pronto delante de mí como una apariencia de hombre,


Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra.


En tiempo de estos reyes, el Dios del cielo hará surgir un reino que jamás será destruido, y este reino no pasará a otro pueblo. Pulverizará y aniquilará a todos estos reinos, y él subsistirá eternamente:





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios