Referencias Cruzadas

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Apocalipsis 5:6

Biblia de Jerusalen

Entonces vi, de pie, en medio del trono y de los cuatro Vivientes y de los Ancianos, un Cordero, como degollado; tenía siete cuernos y=siete ojos,=que son los siete Espíritus de Dios,=enviados a toda la tierra.=

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35 Referencias Cruzadas  

¿Quién menospreció el día de los modestos comienzos? ¡Se alegrará al ver la plomada en la mano de Zorobabel! « Esos siete son los ojos de Yahveh: ellos recorren toda la tierra.»


y decían con fuerte voz: «Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.»


Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.


Y he aquí la piedra que yo pongo delante de Josué; en esta única piedra hay siete ojos; yo mismo grabaré su inscripción - oráculo de Yahveh Sebaot - y quitaré la culpa de esta tierra en un solo día.


Y la adorarán todos los habitantes de la tierra cuyo nombre no está inscrito, desde la creación del mundo, en el libro de la vida del Cordero degollado.


Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios.»


Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono,


A él se le dio imperio, honor y reino, y todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieron. Su imperio es un imperio eterno, que nunca pasará, y su reino no será destruido jamás.


«También nosotros os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres


=Y no habrá ya maldición alguna;=el trono de Dios y del Cordero estará en la ciudad y los siervos de Dios le darán culto.


Porque los ojos de Yahveh recorren toda la tierra, para fortalecer a los que tienen corazón entero para con él. Has procedido neciamente en esto, y por eso de aquí en adelante tendrás guerras.»


Luego me mostró el río de agua de Vida, brillante como el cristal, que brotaba del trono de Dios y del Cordero.


La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Dios, y su lámpara es el Cordero.


Estos harán la guerra al Cordero, pero el Cordero, como es=Señor de Señores y Rey de Reyes,=los vencerá en unión con los suyos, los llamados y elegidos y fieles.»


Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.


Y=dicen a los montes=y las peñas:=«Caed sobre nosotros=y ocultadnos de la vista del que está sentado en el trono y de la cólera del Cordero.


y nos ha suscitado una fuerza salvadora en la casa de David, su siervo,


Yahveh, ¡quebrantados sus rivales! el Altísimo truena desde el cielo. Yahveh juzga los confines de la tierra, da pujanza a su Rey, exalta el cuerno de su Ungido.»


Su fulgor es como la luz, rayos tiene que saltan de su mano, allí se oculta su poder.


¡Levántate y trilla, hija de Sión! Que yo haré tu cuerno de hierro, y haré de bronce tus pezuñas: triturarás a pueblos numerosos, y consagrarás su botín en anatema a Yahveh, y su riqueza al Señor de toda la tierra.


un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;


Levanté los ojos para ver, y vi un carnero que estaba delante de la puerta. Tenía dos cuernos; los dos cuernos eran altos, pero uno más que otro y el más alto había despuntado el último.


Los cuatro Vivientes tienen=cada uno seis alas,=están=llenos de ojos todo alrededor=y por dentro, y repiten sin descanso día y noche:=«Santo, Santo, Santo, Señor, Dios Todopoderoso,=“Aquel que era, que es y que va a venir”.»


Y en la visión oí la voz de una multitud de Ángeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos. Su número era=miríadas de miríadas y millares de millares,=


Y toda criatura, del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y del mar, y todo lo que hay en ellos, oí que respondían: «Al que está sentado en el trono y al Cordero, alabanza, honor, gloria y potencia por los siglos de los siglos.»


Y los cuatro Vivientes decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para adorar.


Seguí mirando, y había un Cordero, que estaba en pie sobre el monte Sión, y con él 144.000, que llevaban escrito en la frente el nombre del Cordero y el nombre de su Padre.


Pero no vi Santuario alguno en ella; porque el Señor, el Dios Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario.


un novillo, un carnero, un cordero de un año, para el holocausto;





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