Referencias Cruzadas

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Apocalipsis 20:4

Biblia de Jerusalen

Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y=se les dio el poder de juzgar;=vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios, y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil años.

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40 Referencias Cruzadas  

Y el reino y el imperio y la grandeza de los reinos bajo los cielos todos serán dados al pueblo de los santos del Altísimo. Reino eterno es su reino, y todos los imperios le servirán y le obedecerán.»


Los que han de recibir el reino son los santos del Altísimo, que poseerán el reino eternamente, por los siglos de los siglos.»


Jesús les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.


Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.


Al vencedor le concederé sentarse conmigo en mi trono, como yo también vencí y me senté con mi Padre en su trono.


si nos mantenemos firmes, también reinaremos con él; si le negamos, también él nos negará;


hasta que vino el Anciano a hacer justicia a los santos del Altísimo, y llegó el tiempo en que los santos poseyeron el reino.


Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre éstos, sino que serán Sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años.


Mientras yo contemplaba: Se aderezaron unos tronos y un Anciano se sentó. Su vestidura, blanca como la nieve; los cabellos de su cabeza, puros como la lana. Su trono, llamas de fuego, con ruedas de fuego ardiente.


para que comáis y bebáis a mi mesa en mi Reino y os sentéis sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.


Noche ya no habrá; no tienen necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor Dios los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos.


Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.


Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús.


Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados.


Y vi también como un mar de cristal mezclado de fuego, y a los que habían triunfado de la Bestia y de su imagen y de la cifra de su nombre, de pie junto al mar de cristal, llevando las cítaras de Dios.


Y=la humareda=de su tormento=se eleva por los siglos=de los siglos; no hay reposo,=ni de día ni de noche,=para los que adoran a la Bestia y a su imagen, ni para el que acepta la marca de su nombre.»


Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo=les hará la guerra, los vencerá=y los matará.


Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros si me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis.


En tiempo de estos reyes, el Dios del cielo hará surgir un reino que jamás será destruido, y este reino no pasará a otro pueblo. Pulverizará y aniquilará a todos estos reinos, y él subsistirá eternamente:


«La Bestia que has visto, era y ya no es; y va a subir del Abismo pero camina hacia su destrucción. Los habitantes de la tierra, cuyo nombre no fue inscrito desde la creación del mundo en el libro de la vida, se maravillarán al ver que la Bestia era y ya no es, pero que reaparecerá.


Tocó el séptimo Ángel... Entonces sonaron en el cielo fuertes voces que decían: «Ha llegado el reinado sobre el mundo de nuestro Señor y de su Cristo; y reinará por los siglos de los siglos.»


Pero, pasados los tres días y medio,=un aliento de vida=procedente de Dios=entró en ellos y se pusieron de pie,=y un gran espanto se apoderó de quienes los contemplaban.


Pero haré que mis dos testigos profeticen durante 1260 días, cubiertos de sayal».


Porque si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos?


e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías,=para hacer volver los corazones de los padres a los hijos,=y a los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.»


He aquí que yo os envío al profeta Elías antes que llegue el Día de Yahveh, grande y terrible.


Y le preguntaban: «¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?»


Y al instante mandó el rey a uno de su guardia, con orden de traerle la cabeza de Juan. Se fue y le decapitó en la cárcel


Al enterarse Herodes, dijo: «Aquel Juan, a quien yo decapité, ése ha resucitado.»


Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente.


y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos.»


el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo: todo lo que vio.


Al vencedor, al que se mantenga fiel a mis obras hasta el fin,=le daré=poder sobre=las naciones:=


Vi veinticuatro tronos alrededor del trono, y sentados en los tronos, a veinticuatro Ancianos con vestiduras blancas y coronas de oro sobre sus cabezas.


«No causéis daño ni a la tierra ni al mar ni a los árboles, hasta que=marquemos con el sello la frente=de los siervos de nuestro Dios.»





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