Referencias Cruzadas

- Anuncios -




Apocalipsis 1:9

Biblia de Jerusalen

Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

Ver Capítulo Copiar

35 Referencias Cruzadas  

Ya que has guardado mi recomendación de ser paciente, también yo te guardaré de la hora de la prueba que va a venir sobre el mundo entero para probar a los habitantes de la tierra.


confortando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a perseverar en la fe y diciéndoles: «Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.»


Os he dicho estas cosas para que tengáis paz en mí. En el mundo tendréis tribulación. Pero ¡ánimo!: yo he vencido al mundo.»


el cual ha atestiguado la Palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo: todo lo que vio.


=«El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir; el que ha de morir a espada, a espada ha de morir».=Aquí se requiere la paciencia y la fe de los santos.


En todo caso, hicisteis bien en compartir mi tribulación.


Ellos lo vencieron gracias a la sangre del Cordero y a la palabra de testimonio que dieron, porque despreciaron su vida ante la muerte.


Yo le respondí: «Señor mío, tú lo sabrás.» Me respondió: «Esos son los que vienen de la gran tribulación; han lavado sus vestiduras y las han blanqueado con la sangre del Cordero.


No te avergüences, pues, ni del testimonio que has de dar de nuestro Señor, ni de mí, su prisionero; sino, al contrario, soporta conmigo los sufrimientos por el Evangelio, ayudado por la fuerza de Dios,


Pero esperar lo que no vemos, es aguardar con paciencia.


Aquí se requiere la paciencia de los santos, de los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.


Necesitáis paciencia en el sufrimiento para cumplir la voluntad de Dios y conseguir así lo prometido.


Y es justo que yo sienta así de todos vosotros, pues os llevo en mi corazón, partícipes como sois todos de mi gracia, tanto en mis cadenas como en la defensa y consolidación del Evangelio.


Pero cuando hayan terminado de dar testimonio, la Bestia que surja del Abismo=les hará la guerra, los vencerá=y los matará.


Y, si hijos, también herederos: herederos de Dios y coherederos de Cristo, ya que sufrimos con él, para ser también con él glorificados.


Entonces me postré a sus pies para adorarle, pero él me dice: «No, cuidado; yo soy un siervo como tú y como tus hermanos que mantienen el testimonio de Jesús. A Dios tienes que adorar.» El testimonio de Jesús es el espíritu de profecía.


Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús.


Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.


Juan, a las siete Iglesias de Asia. Gracia y paz a vosotros de parte de «Aquel que es, que era y que va a venir», de parte de los siete Espíritus que están ante su trono,


Que el Señor guíe vuestros corazones hacia el amor de Dios y la tenacidad de Cristo.


Díceles: «Mi copa, sí la beberéis; pero sentarse a mi derecha o mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado por mi Padre.


Ellos le dijeron: «Sí, podemos.» Jesús les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado;


Uno de aquellos días Pedro se puso en pie en medio de los hermanos - el número de los reunidos era de unos ciento veinte - y les dijo:


Es firme nuestra esperanza respecto de vosotros; pues sabemos que, como sois solidarios con nosotros en los sufrimientos, así lo seréis también en la consolación.


A los ancianos que están entre vosotros les exhorto yo, anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de Cristo y partícipe de la gloria que está para manifestarse.


Revelación de Jesucristo; se la concedió Dios para manifestar a sus siervos=lo que ha de suceder=pronto; y envió a su Ángel para dársela a conocer a su siervo Juan,


y ha hecho de nosotros=un Reino de Sacerdotes=para su Dios y Padre, a él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén.


Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y=se les dio el poder de juzgar;=vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Jesús y la Palabra de Dios, y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Cristo mil años.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios