Referencias Cruzadas

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2 Crónicas 31:8

Biblia de Jerusalen

Vinieron Ezequías y los jefes a ver los montones y bendijeron a Yahveh y a su pueblo Israel.

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20 Referencias Cruzadas  

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo;


Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo quien, por su gran misericordia, mediante la Resurrección de Jesucristo de entre los muertos, nos ha reengendrado a una esperanza viva,


Y ¿cómo podremos agradecer a Dios por vosotros, por todo el gozo que, por causa vuestra, experimentamos ante nuestro Dios?


Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza, en Cristo Jesús.


Me alegré mucho en el Señor de que ya al fin hayan florecido vuestros buenos sentimientos para conmigo. Ya los teníais, sólo que os faltaba ocasión de manifestarlos.


¡Gracias sean dadas a Dios, que pone en el corazón de Tito el mismo interés por vosotros!,


¡Feliz el pueblo a quien así sucede feliz el pueblo cuyo Dios es Yahveh!


¡Bendito sea Yahveh, Dios de nuestros padres, que movió de esta manera el corazón del rey para glorificar la Casa de Yahveh en Jerusalén,


Se volvió el rey y bendijo a toda la asamblea de Israel, mientras toda la asamblea de Israel estaba en pie.


y se puso de pie para bendecir a toda la asamblea de Israel, diciendo en alta voz:


Cuando David hubo acabado de ofrecer los holocaustos y sacrificios de comunión, bendijo al pueblo en nombre de Yahveh Sebaot


Mi corazón con los jefes de Israel, con los voluntarios del pueblo. ¡Bendecid a Yahveh!


Dichoso tú, Israel, ¿quién como tú, pueblo salvado por Yahveh, cuyo escudo es tu auxilio, cuya espada es tu esplendor? Tus enemigos tratarán de engañarte, pero tú hollarás sus espaldas.


En el mes tercero comenzaron a apilar los montones y terminaron el mes séptimo.


Cuando Ezequías preguntó a los sacerdotes y a los levitas acerca de los montones,


¡Feliz la nación cuyo Dios es Yahveh, el pueblo que se escogió por heredad!


Y el pueblo se alegró por estas ofrendas voluntarias; porque de todo corazón la habían ofrecido espontáneamente a Yahveh. También el rey David tuvo un gran gozo.





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