Referencias Cruzadas

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2 Corintios 7:1

Biblia de Jerusalen

Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.

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48 Referencias Cruzadas  

pues no nos llamó Dios a la impureza, sino a la santidad.


Queridos, os exhorto a que, como=extranjeros y forasteros,=os abstengáis de las apetencias carnales que combaten contra el alma.


(El temor de Yahveh es odiar el mal.) La soberbia y la arrogancia y el camino malo y la boca torcida yo aborrezco.


Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Purificaos, pecadores, las manos; limpiad los corazones, hombres irresolutos.


(12) Crea en mí, oh Dios, un puro corazón, un espíritu firme dentro de mí renueva;


Todo el que tiene esta esperanza en él se purifica a sí mismo, como él es puro.


Que El, el Dios de la paz, os santifique plenamente, y que todo vuestro ser, el espíritu, el alma y el cuerpo, se conserve sin mancha hasta la Venida de nuestro Señor Jesucristo.


Habéis purificado vuestras almas, obedeciendo a la verdad, para amaros los unos a los otros sinceramente como hermanos. Amaos intensamente unos a otros con corazón puro,


Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahveh, que tendrá compasión de él, a nuestro Dios, que será grande en perdonar.


¡Habéis sido bien comprados! Glorificad, por tanto, a Dios en vuestro cuerpo.


Pero si caminamos en la luz, como él mismo está en la luz, estamos en comunión unos con otros, y la sangre de su Hijo Jesús nos purifica de todo pecado.


Temamos, pues; no sea que, permaneciendo aún en vigor la promesa de=entrar en su descanso,=alguno de vosotros parezca llegar rezagado.


Con amor y lealtad se expía la falta; con el temor de Yahveh se evita el mal.


Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial.


Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.


=Bet.=¿Cómo el joven guardará puro su camino? Observando tu palabra.


Si reconocemos nuestros pecados, fiel y justo es él para perdonarnos los pecados y purificarnos de toda injusticia.


entre ellos vivíamos también todos nosotros en otro tiempo en medio de las concupiscencias de nuestra carne, siguiendo las apetencias de la carne y de los malos pensamientos, destinados por naturaleza, como los demás, a la Cólera...


La ley, en verdad, intervino para que abundara el delito; pero donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia;


lavaos, limpiaos, quitad vuestras fechorías de delante de mi vista, desistid de hacer el mal,


gente que se cree pura y no está limpia de su mancha,


El Dios de toda gracia, el que os ha llamado a su eterna gloria en Cristo, después de breves sufrimientos, os restablecerá, afianzará, robustecerá y os consolidará.


Por eso, nosotros que recibimos un reino inconmovible, hemos de mantener la gracia y, mediante ella, ofrecer a Dios un culto que le sea grato, con religiosa piedad y reverencia,


y asamblea de los primogénitos inscritos en los cielos, y a Dios, juez universal, y a los espíritus de los justos llegados ya a su consumación,


para que se consoliden vuestros corazones con santidad irreprochable ante Dios, nuestro Padre, en la Venida de nuestro Señor Jesucristo,=con todos sus santos.=


Pues todas las promesas hechas por Dios han tenido su sí en él; y por eso decimos por él «Amén» a la gloria de Dios.


Las Iglesias por entonces gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria; se edificaban y progresaban en el temor del Señor y estaban llenas de la consolación del Espíritu Santo.


«Suponed un árbol bueno, y su fruto será bueno; suponed un árbol malo, y su fruto será malo; porque por el fruto se conoce el árbol.


¡Ah, tus adulterios y tus relinchos, la bajeza de tu prostitución! Sobre los altos, por la campiña he visto tus Monstruos abominables. ¡Ay de ti, Jerusalén, que no estás pura! ¿Hasta cuándo todavía...?


- Limpia de malicia tu corazón, Jerusalén, para que seas salva. ¿Hasta cuándo durarán en ti tus pensamientos torcidos?


¿Quién puede decir: «Purifiqué mi corazón, estoy limpio de mi pecado?»


(10) El temor de Yahveh es puro, por siempre estable; verdad, los juicios de Yahveh, justos todos ellos,


Les dio esta orden: «Obraréis en todo en el temor de Yahveh, con fidelidad y con corazón perfecto.


Aparta el mal humor de tu pecho y aleja el sufrimiento de tu carne, pero juventud y pelo negro, vanidad.


Pero de vosotros, queridos, aunque hablemos así, esperamos cosas mejores y conducentes a la salvación.


más bien, así como el que os ha llamado es santo, así también vosotros sed santos en toda vuestra conducta,


Y si llamáis Padre a quien, sin acepción de personas, juzga a cada cual según sus obras, conducíos con temor durante el tiempo de vuestro destierro,


En cuanto al vestido, tejido, cobertor o el objeto de cuero, que después de ser lavado pierdan la mancha, serán lavados por segunda vez y quedarán puros.





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