Referencias Cruzadas

- Anuncios -




2 Corintios 12:19

Biblia de Jerusalen

Hace tiempo, pensáis, que nos estamos justificando delante de vosotros. Delante de Dios, en Cristo, estamos hablando. Y todo esto, queridos míos, para edificación vuestra.

Ver Capítulo Copiar

20 Referencias Cruzadas  

Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,


Y aun cuando me gloriara excediéndome algo, respecto de ese poder nuestro que el Señor nos dio para edificación vuestra y no para ruina, no me avergonzaría.


¿Qué concluir, hermanos? Cuando os reunís, cada cual puede tener un salmo, una instrucción, una revelación, un discurso en lengua, una interpretación; pero que todo sea para edificación.


Por eso, queridos, huid de la idolatría.


Por tanto, hermanos míos queridos y añorados, mi gozo y mi corona, manteneos así firmes en el Señor, queridos.


Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar y no para destruir.


Por mi parte, muy gustosamente gastaré y me desgastaré totalmente por vuestras almas. Amándoos más ¿seré yo menos amado?


El Dios y Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.


¡Por la verdad de Cristo que está en mí!, que esta gloria no me será arrebatada en las regiones de Acaya.


Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Dios.


¿Comenzamos de nuevo a recomendarnos? ¿O es que, como algunos, necesitamos presentaros cartas de recomendación o pedíroslas?


lo mismo que yo, que me esfuerzo por agradar a todos en todo, sin procurar mi propio interés, sino el de la mayoría, para que se salven.


no tomando la justicia por cuenta vuestra, queridos míos, dejad lugar a la Cólera, pues dice la Escritura:=Mía es la venganza: yo daré el pago merecido,=dice el Señor.


Procuremos, por tanto, lo que fomente la paz y la mutua edificación.


Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación;


Ciertamente no somos nosotros como la mayoría que negocian con la Palabra de Dios. ¡No!, antes bien, con sinceridad y como de parte de Dios y delante de Dios hablamos en Cristo.


Por esto, confortaos mutuamente y edificaos los unos a los otros, como ya lo hacéis.


Pero de vosotros, queridos, aunque hablemos así, esperamos cosas mejores y conducentes a la salvación.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios