Referencias Cruzadas

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2 Corintios 10:1

Biblia de Jerusalen

Soy yo, Pablo en persona, quien os suplica por la mansedumbre y la benignidad de Cristo, yo tan humilde cara a cara entre vosotros, y tan atrevido con vosotros desde lejos.

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38 Referencias Cruzadas  

Porque se dice que las cartas son severas y fuertes, mientras que la presencia del cuerpo es pobre y la palabra despreciable.


Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón;=y hallaréis descanso para vuestras almas.=


Soy yo, Pablo, quien os lo dice: Si os dejáis circuncidar, Cristo no os aprovechará nada.


Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Dios: tal será vuestro culto espiritual.


Si hay que gloriarse, en mi flaqueza me gloriaré.


Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.


Yo, Juan, vuestro hermano y compañero de la tribulación, del reino y de la paciencia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla llamada Patmos, por causa de la Palabra de Dios y del testimonio de Jesús.


Queridos, os exhorto a que, como=extranjeros y forasteros,=os abstengáis de las apetencias carnales que combaten contra el alma.


prefiero más bien rogarte en nombre de la caridad, yo, este Pablo ya anciano, y además ahora preso de Cristo Jesús.


El saludo va de mi mano, Pablo. Esta es la firma en todas mis cartas; así escribo.


Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados,


Pero bien sabéis que una enfermedad me dio ocasión para evangelizaros por primera vez;


De ese tal me gloriaré; pero en cuanto a mí, sólo me gloriaré en mis flaquezas.


Para vergüenza vuestra lo digo; ¡como si nos hubiéramos mostrado débiles...! En cualquier cosa en que alguien presumiere - es un locura lo que digo - también presumo yo.


¡Mirad cara a cara! Si alguien cree ser de Cristo, considere una vez más dentro de sí mismo esto: si él es de Cristo, también lo somos nosotros.


Os ruego que no tenga que mostrarme atrevido en presencia vuestra, con esa audacia con que pienso atreverme contra algunos que consideran procedemos según la carne.


Tengo plena confianza en hablaros; estoy muy orgulloso de vosotros. Estoy lleno de consuelo y sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.


Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Dios.


Somos, pues, embajadores de Cristo, como si Dios exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os suplicamos: ¡reconciliaos con Dios!


Teniendo, pues, esta esperanza, hablamos con toda valentía,


Nosotros, necios por seguir a Cristo; vosotros, sabios en Cristo. Débiles nosotros; mas vosotros, fuertes. Vosotros llenos de gloria; mas nosotros, despreciados.


Sin embargo, en algunos pasajes os he escrito con cierto atrevimiento, como para reavivar vuestros recuerdos, en virtud de la gracia que me ha sido otorgada por Dios,


Isaías, a su vez, se atreve a decir:=Fui hallado de quienes no me buscaban; me manifesté a quienes no preguntaban por mi.=


«También nosotros os anunciamos la Buena Nueva de que la Promesa hecha a los padres


=Decid a la hija de Sión: He aquí que tu Rey viene a ti, manso y montado en un asna y un pollino, hijo de animal de yugo.=


¡Exulta sin freno, hija de Sión, grita de alegría, hija de Jerusalén! He aquí que viene a ti tu rey: justo él y victorioso, humilde y montado en un asno, en un pollino, cría de asna.


(5) marcha, cabalga, por la causa de la verdad, de la piedad, de la justicia. ¡Tensa la cuerda en el arco, que hace terrible tu derecha!


¿Qué preferís, que vaya a vosotros con palo o con amor y espíritu de mansedumbre?


Por lo cual yo, Pablo, el prisionero de Cristo por vosotros los gentiles...


Que vuestra mesura sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.


con tal que permanezcáis sólidamente cimentados en la fe, firmes e inconmovibles en la esperanza del Evangelio que oísteis, que ha sido proclamado a toda criatura bajo el cielo y del que yo, Pablo, he llegado a ser ministro.


Yo mismo, Pablo, lo firmo con mi puño; yo te lo pagaré... Por no recordarte deudas para conmigo, pues tú mismo te me debes.





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