Referencias Cruzadas

- Anuncios -




2 Corintios 1:23

Biblia de Jerusalen

¡Por mi vida!, testigo me es Dios de que, si todavía no he ido a Corinto, ha sido por miramiento a vosotros.

Ver Capítulo Copiar

22 Referencias Cruzadas  

Y en lo que os escribo, Dios me es testigo de que no miento.


¿Qué preferís, que vaya a vosotros con palo o con amor y espíritu de mansedumbre?


Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar y no para destruir.


Ya lo tengo dicho a los que anteriormente pecaron y a todos los demás, y vuelvo a decirlo de antemano ahora que estoy ausente, lo mismo que la segunda vez estando presente: Si vuelvo otra vez, obraré sin miramientos,


Porque Dios, a quien venero en mi espíritu predicando el Evangelio de su Hijo, me es testigo de cuán incesantemente me acuerdo de vosotros,


Pues testigo me es Dios de cuánto os quiero a todos vosotros en el corazón de Cristo Jesús.


En efecto, temo que a mi llegada no os encuentre como yo querría; ni me encontréis como querríais: que haya discordias, envidias, iras, disputas, calumnias, murmuraciones, insolencias, desórdenes.


entre éstos están Himeneo y Alejandro, a quienes entregué a Satanás para que aprendiesen a no blasfemar.


Nunca nos presentamos, bien lo sabéis, con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia, Dios es testigo,


El Dios y Padre del Señor Jesús, ¡bendito sea por todos los siglos!, sabe que no miento.


¿Por qué? ¿Porque no os amo? ¡Dios lo sabe!


Os ruego que no tenga que mostrarme atrevido en presencia vuestra, con esa audacia con que pienso atreverme contra algunos que consideran procedemos según la carne.


¡Por la fidelidad de Dios!, que la palabra que os dirigimos no es sí y no.


sea entregado ese individuo a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu se salve en el Día del Señor.


Digo la verdad en Cristo, no miento, - mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo -,


Después de esto marchó de Atenas y llegó a Corinto.


Crispo, el jefe de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa; y otros muchos corintios al oír a Pablo creyeron y recibieron el bautismo.


Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y Timoteo, el hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, con todos los santos que están en toda Acaya;


en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Espíritu Santo, en caridad sincera,


¡Por la verdad de Cristo que está en mí!, que esta gloria no me será arrebatada en las regiones de Acaya.





Síguenos en:

Anuncios


Anuncios